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Mientras las universidades chilenas tratan de ponerse serias, en el resto del mundo aparecen iniciativas de otro tipo. Para que una universidad pueda poner en su publicidad que está»acreditada», hace falta un control de calidad. Todo entra en evaluación: los programas de estudio, las bibliotecas, que los profesores estén doctorados, los puntajes de los estudiantes, en fin. Así es que los aparatos de medir se han ido tomando el sistema.
El profesor canadiense Brian Lamb, de paso por Barcelona, no cree mucho en la bondad de estos sistemas. Por eso es que fundó el movimiento edupunk, y se presenta a sí mismo con el curioso cargo de «descoordinador de tecnologías emergentes y contenido digital de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá)». Lamb cree que las tecnologías deben ser baratas, rápidas y fuera de control. El aprendizaje, según él, debe orientarse hacia la realidad, no hacia las pruebas o exámenes.
Cuando alguien piensa más tarde en sus años de universitario, es raro que recuerde una prueba o unos apuntes. Lo que queda finalmente es haber conocido a tal o cual profesor, o haber vivido determinadas experiencias. Y es que el conocimiento es transformación y nadie se transforma haciendo un trabajo mamón para el martes.
Lamb y sus amigos fomentan el uso de Wikipedia, al revés que muchos profesores ceñudos. Y están por colgar de la red todos los conocimientos que flotan en el ambiente universitario. Actuar creativamente nos puede llevar, quizás, a pasar parte de la actividad pedagógica a las redes sociales o a abandonar la bibliografía tradicional. Puede que Facebook o Twitter sean más relevantes que la clase magistral del profe. El conocimiento, finalmente, es algo que cada cual captura dentro de un ambiente de cooperación y de entusiasmo.
El esfuerzo por medirlo todo eleva los indicadores de las universidades, pero al mismo tiempo tiende a resecar el sistema, a hacerlo previsible, rígido y un poco muerto.
Tiene razón Lamb cuando considera que las nuevas tecnologías se presentan de modo abierto, descoordinado. Los jóvenes, que huelen siempre lo nuevo con presteza, se ven obligados a volverse antiguos y rígidos un rato para darles en el gusto a profesores antiguos y rígidos que aplican planes y métodos de estudio ídem. ¿Por qué no enseñar de verdad, en contacto con la realidad?
Probablemente al profesor Lamb van a terminar despidiéndolo de su universidad. O a lo mejor le dan un premio. La pedagogía abierta y libre puede ser una amenaza para un sistema universitario cada vez más pendiente de evaluaciones mecánicas. Quizás sea necesario evaluar también la creatividad o la libertad, que son los estimulantes del verdadero aprendizaje, y ahí estamos ante un imposible. No podemos tener control sobre lo que sólo es genuino cuando no se deja controlar. Como el amor, como la belleza, el aprendizaje es un arte, una cosa viva, un poco punk.
Cuando alguien piensa en sus años de universitario, es raro que recuerde una prueba o unos apuntes. Lo que queda es haber conocido a tal profesor o haber vivido determinadas experiencias. Y es que el conocimiento es transformación y nadie se transforma haciendo un trabajo mamón para el martes.
Cuando alguien piensa en sus años de universitario, es raro que recuerde una prueba o unos apuntes. Lo que queda es haber conocido a tal profesor o haber vivido determinadas experiencias. Yes que el conocimiento es transformación y nadie se transforma haciendo un trabajo mamón para el martes.


