Formato trae buenas pantallas y acceso a montones de videojuegos
En medio de una oferta nutrida de dispositivos portátiles, el Asus ROG Ally X destaca por su fluidez.
Décadas más tarde, la masificación de los smartphones abrió todo un universo de posibilidades para la industria gamer: hoy es posible acceder a miles de videojuegos a través de bibliotecas virtuales en la nube o vía streaming.Dentro de esta nueva generación de aparatos portátiles, el primer batacazo lo dio la Steam Deck , a comienzos del 2022. Gracias a su equilibrio entre precio y prestaciones, la consola de Valve -dueña de Steam, la plataforma de venta de videojuegos más importante del mundo- demostró que es posible jugar bien en el PC en una plataforma portátil.
Alta fluidez
El resto de la industria estaba atenta al desarrollo del entretenimiento portátil y tomó nota. La tabla que acompaña esta nota muestra una selección de la oferta de consolas portátiles disponibles hoy en el mercado local.
Es el caso de Asus, a través de su línea Republic of Gamers (ROG), que lanzó su propia consola portátil basada en Windows 11, una especie de PC de bolsillo enfocado en correr videojuegos.
Bajo esa premisa, la ROG Ally X es similar en forma a esos adaptadores para jugar con celulares, pero más grande y voluminoso, con un peso de 678 gramos.
La pantalla es un display multitáctil LCD de 7 pulgadas con 1080p de resolución full HD, proporción 16:9 y a una tasa de refresco de 120Hz, por lo que la fluidez de los contenidos está asegurada.
En cuanto a luminosidad, alcanza un pico de 500 nits, que no suena a mucho comparado con algunas pantallas de smartphones, pero entrega un contraste lo suficientemente claro como para jugar a plena luz del día en exteriores. Sus botones se parecen a la distribución del Xbox; toma algo de tiempo acostumbrarse a los cuatro botones de pausa o menú.


