Portalón del vehículo, la parte más frágil del pick up, cedió por el peso los palos y planchas
Especialistas explican que lo mejor es abrirla puerta y apoyar el peso de manera completamente horizontal. O contratar un flete, que sale menos que cambiar la pieza.

28 palos de madera de pino y ocho planchas de terciado estructural iban en el pick up de una camioneta Gran Tiger del fabricante chino XZ, apoyadas netamente en la puerta trasera del vehículo, cuando el conductor debió parar ante una luz roja. Por la pista de la izquierda, alguien que iba detrás le tomó una fotografía: quería mostrar la peculiar marca que dejó la carga al centro del portalón, que quedó doblando como una cuna y la manilla que lo abre, a un lomo de toro de caer. En X el usuario @j4la4b posteó la imagen y escribió: «Súbela a la camioneta nomas, así nos ahorramos el flete. ¿Quién le dice?».
El ingeniero mecánico y director de la Escuela de Ingeniería y Recursos Naturales de Duoc San Joaquín, Cristián Cavieres, explica que el problema fue que se apoyaron todos los materiales en el portalón, una de las partes más frágiles de las camionetas.
«Los apoyaron en una puerta que permite el acceso y cierre para contener una carga adentro del cuadrado del pickup. Está sujeta con dos pernos flotantes que van en la parte inferior; es una estructura menos rígida que el resto de la carrocería», explica.
El portalón está hecho de acero y no es posible volver a enderezarlo si ya se ha roto.
«El portalón ni el borde deben tener carga encima, por eso las camionetas no tienen zonas de amarre en esa zona. La carga debe ir adentro», detalla Alfonso Fuentealba, ingeniero en maquinaria, vehículos y sistemas eléctricos, y jefe de la Escuela de Construcción e Ingeniería de AIEP, sede San Joaquín.
Los analistas indican que sale más barato pagar un flete que reparar la puerta dañada.
«Un flete le podría haber cobrado unos $30.000 y el portalón no tiene reparación. Cuesta sobre $200.000 cambiarlo», explica Cavieres.
Coincide Pablo Montenegro, coordinador de carreras del Área Mecánica y Electromovilidad de Inacap, sede Maipú.
«La gente confía mucho en la estructura de la carrocería, lo adecuado es contratar un camión de carga», señala.
Un aspecto que agudizó el problema es que la carga, además, fue mal distribuida.
«Eso ayudó a que se deformara el portalón: están todas las vigas apoyadas en un mismo punto, en el centro. Y como no está amarrada, al circular por un lomo de toro o pasar por algún hoyo en la calle, la carga tiende a levantarse con fuerza y caer sobre la estructura», detalla Cavieres.
Estos golpeteos producen más fatiga en el material, que se deforma.
«Quizás no se deformó altiro, pueden haber sido muchas cargas las que hizo o que una máquina haya tirado los materiales y éstos solo cayeron», acota Fuentealba.
«Se ve que no trata muy bien a la camioneta», juzga Cavieres, quien divisó el parachoques oxidado y otros detalles.
Y aunque se aprecia un daño evidente en la puerta, también hay impacto en la estructura interna del vehículo.
«Al poner carga en un solo punto, se afecta la dirección del vehículo, los frenos sufren y también la amortiguación porque el peso en la parte trasera aumenta. Eso hace que los frenos se pongan más inestables, se dañen los amortiguadores y las ruedas pierden adherencia», añade Cavieres.
Cómo llevar la carga
Lo primero que observan los especialistas es que las planchas debieron haber ido recostadas en la pick up y encima las vigas, pero no al revés, porque de esta manera el centro de gravedad queda en la base del vehículo y no en la puerta.
«Estructuralmente hubiera servido porque la plancha (al ir recostada), ayuda a que se distribuya más la fuerza hacia la pickup», destaca Fuentealba.
Lo ideal era abrir el portalón y llevar los materiales en posición completamente horizontal, dice los analistas.
Otra opción habría sido posar las planchas y los palos sobre la barra antivuelco cromada que tiene la camioneta en el techo.
«Habría soportado mejor que la puerta», indica Cavieres.
Las pick up de este tipo están preparadas para llevar entre 400 a 650 kilos, mientras que hay otros modelos más grandes que pueden llevar entre 1.400 a 7.000 kilos de carga. Pero en este caso, el principal error fue apoyar los materiales en la puerta.
También faltó el paño rojo
Pablo Montenegro, de Inacap, explica que para transportar de forma segura cualquier carga no hay que cargarla con materiales o equipamiento que superen el perímetro de la camioneta. También debe estar bien amarrada para que no se mueva o salga ante un frenazo o movimiento del vehículo.
Cristián Cavieres, de Duoc UC, indica que es importante que cuando se sobresalga más de 0,5 metros del borde del vehículo, llevar una luz o un paño rojos para advertir al resto de los conductores que tiene una carga que sobresale.
«Así se evitan choques o que alguien frene muy encima», detalla.


