Una crisis estomacal boicoteó el tour de la cantante
En cuatro años, la diva pop ha suspendido tres giras por súbitas y sospechosas enfermedades. Esta vez, sus 64 años parecen estar pasándole la cuenta.
Es posible, por qué no, que en 45 años de carrera Cher no haya aprendido a controlar el estrés previo a un concierto y que los nervios, como se dice, la traicionen de tal manera que su vientre se aprieta hasta hacerla caer del dolor. Quizás de esa naturaleza fue la crisis estomacal que la cantante sufrió el penúltimo sábado de mayo en Las Vegas. La diva pop debía salir a las 19.30 al escenario del Caesars Palace, por lo que media hora antes se encontraba en su camerino enfundándose en alguno de sus extravagantes atuendos y aplicándose los kilos de maquillaje que la identifican.
Faltaban veinte minutos para que apareciera y tomara el micrófono para entonar sus éxitos, cuando empezó a retorcerse. En segundos estaba prácticamente doblada en dos por la intensidad de las molestias, según reveló el «National Enquirer», medio que citó una fuente cercana para hablar de la descomposición de la artista.
Cher se desplomó sobre una silla y ahí quedó. El show se suspendió, pero no el del día siguiente. El domingo, la cantante sí subió al escenario. Pero a la mitad sucedió que empezó a quedarse sin energía. Los de la platea escucharon clarito cuando exclamó»esto es el infierno» y agrega que la artista hizo esfuerzos casi sobrehumanos para llegar hasta el final de su presentación.
Conclusión: Cher estaba verdaderamente enferma -el «National Enquirer» menciona un misterioso virus- y la idea de que la sobrepasan la angustia y la ansiedad pre-show es una fantasía. Sólo hay que retroceder un poco para descubrir que la intérprete de «Believe» tiene un organismo progresivamente vulnerable y que, por lo tanto, ya no la acompaña del mismo modo. «Cher está jugando a la ruleta rusa con su salud y se encuentra al borde del descalabro», afirma una amiga en la publicación.
Su representante, Liz Rosenberg, asegura, sin embargo, que su clienta está en perfecto estado. Pero se olvida de que por lo menos en dos temporadas anteriores la artista canceló conciertos debido a que se enfermó súbitamente. Una de esas suspensiones ocurrió en Los Angeles en 2007 y también por problemas estomacales, órgano de Cher al parecer ultrasensible. El otro episodio sucedió en octubre de 2008 y también dejó con los crespos hechos al público del Caesars Palace de Las Vegas. Los afectados fueron los fans que habían comprado entradas para seis presentaciones.
Lo que pasó entonces fue que a la cantante le dio una crisis asmática fulminante. Ella y su representante culparon al clima seco de la ciudad, que hacía poco había obligado a los administradores del recinto a instalar un artefacto que humedeciera el aire para que la canadiense Celine Dion pudiera actuar ahí sin que la boicoteara la aridez.
Esa vez, Cher voló a Europa para someterse a un tratamiento homeopático secreto, para evitar un retiro de los escenarios. Algo que ahora parece estar a la vuelta de la esquina, según los medios. Su sitio web oficial está desactualizado y su residencia en el Caesars, que contemplaba otros 37 conciertos, se da por cancelada.
A la cantante le están pasando la cuenta la edad y el traqueteo interminable en el que vive desde que inició su carrera en 1965, junto a Sonny Bono. Tiene 64 años, aunque todavía puede disimularlos gracias a las múltiples cirugías a las que se ha sometido para rejuvenecer su rostro, sus pechugas y sus dientes (jura que el trasero no se lo ha recauchado). La diva pop es adicta al quirófano, pero no porque no quiera resignarse al envejecimiento, según dice, sino porque no está lista para perder vigencia.
«La verdad es que, en mi trabajo, envejecer y extinguirse son la misma cosa. Volverme obsoleta e inútil no tiene ningún atractivo para mí», afirma.
Hay otras recetas a las que Cher ha echado mano para que los años no se le noten: buscar parejas jóvenes. Exceptuando a Warren Beatty, con el que tuvo un romance cuando era una mozuela, a Sonny Bono, quien fue su novio y marido entre 1963 y 1975, y a Gregg Allman, su esposo desde 1975 hasta 1977, la excéntrica artista se ha arrimado siempre a hombres a los cuales aventaja bastante en tiempo de vida. Entre ellos están Val Kilmer y Tom Cruise.
El último en su lista es un musculoso, alto y recio escalador y motoquero de 39 años del que, seguramente para alimentar su imagen de machote, se dice que fuma Camel y toma sólo Jack Daniel's. Su nombre es Tim Medvetz y es, de hecho, un ejemplar aventurero, deportista y bastante conocido: participó dos veces en «Everest: beyond the limit», serie de expediciones al monte más alto del mundo transmitidas por Discovery Channel. Algunos lo consideran un sobreviviente, tomando en cuenta que en 2001 sufrió un accidente de moto que obligó a insertarle unas placas en el cráneo y unos cuantos pernos en el resto del cuerpo.
Ese milagro de la medicina es novio de Cher desde 2008. Los presentó un amigo joyero que tienen en común. Menor que su primogénito Chaz Bono (de 41, cambió hace poco de sexo) y algo mayor que su otro hijo (Elijah Allman, de 34), Medvetz es un caramelo con su novia, entiéndase protector y preocupado. Han peleado un par de veces, pero quién no tiene sus diferencias. Una de esas veces coincidió con la suspensión de las seis actuaciones en Las Vegas. Apenas se enteró de que su chica estaba enferma, el grandulón corrió a su lado y se reconciliaron. En las buenas y en las malas, y eso que no se han casado.
-«En mi trabajo, envejecer y extinguirse son la misma cosa»-Cher sin maquillaje y enojona
Te ves más vieja con esa cara tan larga
Cher se saca el maquillaje y la cara se le viene abajo. La imagen de la izquierda muestra que, a pesar de las cirugías, el rostro de la cantante tiene varias huellas del paso de los años. Tampoco estaba muy contenta el día en que los paparazzi la sorprendieron a cara lavada mientras caminaba por la calle. Si hubiera estado sonriendo, la cámara seguramente habría registrado un semblante algo más juvenil. Cuando la foto se difundió, los venenosos del «Daily Mail» dijeron que en esa pinta se parecía a Ozzy Osbourne.
-Es un fenómeno: se pone la misma ropa que usaba hace 17 años
Suponiendo que se trata del mismo traje y no de dos versiones diferentes, es una verdadera hazaña que Cher haya usado este atuendo con 17 años de diferencia. La primera vez que se lo puso, en 1992, como indica la foto, la cantante tenía 45 años. La artista se atrevió a meterse de nuevo en el diminuto conjuntito el año pasado, durante una de sus presentaciones en Las Vegas. Le faltaban sólo días para cumplir 63.


