El nuevo técnico de Colo Colo es fanático de los modelos deportivos
El DT quedó alucinado cuando vio al actor Pierce Brosnan manejar el espectacular Aston Martin V12 Vanquish en la película Otro día para morir.
Lleva menos de una semana en Santiago, y mientras rastrea en diarios o automotoras qué auto comprarse, el recién llegado Diego Cagna debe lidiar por el momento con la suerte de cualquier peatón, valiéndose de los servicios de taxis o la buena voluntad de alguien del equipo para desplazarse por la ciudad.
Al técnico albo le encantan los autos, especialmente los que corren, pero advierte que con la familia de por medio, en su decisión de compra seguramente pesará la opción por un coche más urbano para moverse por la frenética capital. «Me tengo que cuidar de la velocidad», explica de entrada el ex entrenador de Tigre, quizás advertido de cómo se hacen respetar las reglas del tránsito acá.
-¿Alguna vez le cursaron un parte por andar rápido?
-Y. por ahí alguna vez una cámara o un radar, pero nada importante. Por eso te digo que debo ser precavido.
En su recorrido profesional Cagna ha tenido autos de todo tipo, pero tiene sus predilectos. «Los más lindos siempre son los deportivos», explica Cagna, quien combina en sus gustos las bondades de un vehículo veloz, de líneas simples y al mismo tiempo confortable para usar en ciudad.
«Ahora tenía en Buenos Aires un Seat León, pero antes tuve un Wolkswagen Bora, un Renault 19 Turbo, pero sin duda que el mejor lo tuve cuando defendí al Villarreal, en España. Ahí me movía en un BWM M3. Era un cochazo espectacular, una delicia de conducción. Aunque lo utilizaba principalmente para moverme dentro de la ciudad, le saqué rendimiento cuando fui a Barcelona con mi familia», acota el técnico colocolino.
Curiosamente no se considera un seguidor de la Fórmula Uno, el paraíso de los adictos a los fierros. «No me pasa nada con las carreras. No las sigo. En realidad, no me divierten», afirma.
Sin embargo el ex internacional de Boca Juniors reconoce que su gran sueño tuerca pertenece a las ligas mayores. Cagna admite que sueña con el auto de James Bond. En la película «Otro día para morir» (2002), la última del actor Pierce Brosnan como el agente 007, el personaje de Ian Fleming vuelve a sus raíces británicas con el espectacular Aston Martin V12 Vanquish, un coche de superlujo que alcanza los 320 kilómetros por hora. A bordo de esa joyita, Bond investiga la conexión entre una red terrorista de Corea del Norte y un magnate de diamantes, quien estaría financiando el desarrollo de un arma espacial. Y hay una persecución en el hielo de antología, mientras un mortífero rayo láser enviado desde un satélite intenta detener el vehículo.
«Cuando lo vi en esa película me gustó de inmediato. Es hermoso el diseño. La parte de fuera, la de adentro, la forma, los espejos, los vidrios. Tiene mucho estilo, mucha clase. Y además lo usa James Bond, jajá. ¡Qué más puedes pedir!», agrega.
-Si la fábrica Aston Martin se lo regalara, ¿lo tendría en el garaje en exhibición, para que nadie lo rayara, o lo usaría para ir al trabajo?
-No, qué va, no lo dudaría. Lógico que lo llevo al trabajo. Guardado de qué te serviría. Mis autos los uso todo el tiempo. Mi único problema es que no los lavo.
200 millones de pesos es el valor aproximado de uno de estos autos, considerados de colección.


