Iba en la Flotilla de la Libertad para Gaza
Es muy alegre, dice una amiga de la cientista política e hija de un ejecutado por la CNI.
La frase «chilenos hay en todos lados» se cumple casi matemáticamente. La última presencia corresponde a Kimberly Soto Aguayo (34), cientista política e hija de Juan Ramón Soto, asesinado por la CNI. La mujer iba a bordo de uno de los barcos que llevaban ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y que fueron interceptados por la marina de Israel, provocando la muerte de al menos 9 personas.Kimberly, quien ha vivido en Suecia casi toda su vida, quedó arrestada tras los incidentes y ya había anticipado lo que podía pasar en su Facebook. «Última noche con la hospitalidad griega y probablemente con Internet. Gracias por apoyarnos y por todo. No olviden enviarme una tarjeta mientras estoy en prisión», publicó el 24 de mayo, antes de zarpar.
Obviamente, su detención en una cárcel de Israel despertó inmediatamente la preocupación de las autoridades de Chile y Suecia, donde también tiene ciudadanía. «Es una situación muy rara, nuestro gobierno está muy molesto y ya ha presentado su protesta», dijo a LUN la embajadora del país escandinavo en Santiago, Eva Zetterberg.
En tanto, Johanna Wallin, miembro al igual que Kimberly de la ONG Palestina Grupperna, describió a la chilena como «muy alegre, muy fuerte y comprometida. Kim ha sido activista en esta organización hace siete años», sostuvo.
Para el abogado de la familia Soto Aguayo, Nelson Miranda, a Kimberly siempre la ha movido la solidaridad. «Lo que pretendían era sólo dar algo de ayuda. Si incluso dentro del cargamento llevaban sillas de rueda de última generación para discapacitados por los ataques de Israel», relató.
Durante la tarde, el canciller Alfredo Moreno ratificó que Soto sería liberada.
Dimes y diretesTel Aviv tilda de «hipócrita» a la ONU
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, condenó la acción israelí contra la «Flotilla de la Libertad». «Comparto la propuesta de la ONU y de la Unión Europea de realizar una investigación imparcial e independiente del asalto israelí a la flotilla humanitaria», declaró el danés a través de un comunicado.
Israel, por su parte, fustigó a la ONU por reprobar el asalto a la flota humanitaria. «Esta condena constituye una gesticulación automática basada únicamente en determinadas imágenes televisivas y no en un conocimiento de los hechos, además de una dosis impresionante de hipocresía», sentenció el vocero del ministerio de Exteriores, Yigal Palmor.


