La conocen hasta los gerentes del centro comercial
Desde hace cuatro años llega a las 10 de la mañana y se va a las nueve de la noche. Adoro a la gente que me toma fotos, dice.
Después de estar 71 días cerrado debido a los daños que le provocó el terremoto, el 8 de mayo el Mall El Roble, de Chillán, volvió a atender público y, con ello, terminaron los días más tristes de Sandra Lama, de 44 años, conocida como «La reina del mall».
Desde hace cuatro años, esta mujer llega todos los días a las 10 de la mañana al centro comercial. Sube al segundo piso y se sienta en un banco que está al lado de la escalera mecánica y frente a la tienda Bellota. Después de unas horas recorre los locales, conversa con los trabajadores, se compra algo para comer y vuelve a su asiento para observar lo que pasa. A las 9 de la noche, cuando el mall cierra, vuelve a su departamento.
Por eso, el día de la reapertura, la mujer estaba dichosa. «Varias veces me la encontré en la entrada, esperando que abrieran. Decía que estaba muy aburrida en la calle», contó Marcelo Méndez, jefe de la tienda de ropa masculina Bellota.
Lama, que estudió secretariado bilingüe, trabajó durante años en el negocio de sus padres, hasta que se enfermó de una depresión bipolar crónica. Según ella misma cuenta, ha estado varias veces internada.
«Me gusta mucho el mall. Adoro a la gente que me toma fotos. Acá son todos muy amables. Me tratan muy bien, me invitan a comer, pero yo tengo dinero y me compro mis cosas», dijo «La reina del mall».
«Es una señora muy agradable, sociable, educada, se nota que es de buena familia. Le encanta estar en el mall y se entretiene. Además, ella no molesta para nada, es una clienta especial, que se compra helados, papas fritas, es como una fanática. Por eso, cuando abrieron, los jefes del mall le instalaron su banca. Ella conoce a los gerentes y la tratan muy bien», dice Méndez, quien conversa todos los días con ella.
Algunas veces, después de estar en el mall, Sandra se va al pub Balmaceda, donde es feliz bailando. Prueba de ello son varios videos en YouTube de la «tía Sandrita», que son alabados por los cibernautas. «Yo vivo la vida hermosa. Eso y el amor son la cura de todos mis males», aseguró Sandrita.
Su historia de amorCuando el centro comercial de Chillán cerró sus puertas, muchos echaron de menos a Sandra Lama. Esto motivo la creación de un grupo en Facebook llamado «¿Dónde estará sentada la señora del mall de Chillán, ahora?». La página ya cuenta con 2.820 fans que comentan sus experiencias con «La reina del mall» y especulan acerca de la causa de su depresión. «La dejaron plantada en la iglesia», dice Soledad Villablanca. «No, él no se quiso casar porque ella era muy celosa», agrega Alice Cobain.


