Declaró la polola de Diego Schmidt-Hebbel
Belén Molina es su sobrina y acusó a María del Pilar Pérez de intentar matar a su madre y de poner excremento en la puerta de su casa.
Casi sin movimientos en su rostro, María del Pilar Pérez vio cómo su sobrina Belén Molina pasó frente a ella. En el primer día del juicio contra Pérez, fue la hija de su hermana la primera en subir al estrado y declarar en contra de la mujer acusada del crimen de Diego Schmidt-Hebbel, de haber intentado matar a su futura nuera y de causar la muerte de su ex marido.Tranquila, Belén saludó a los presentes y comenzó un relato en el que nada bueno dijo de María del Pilar. La muchacha narró que la relación siempre fue pésima con su tía y sonrió cuando le preguntaron por qué. Tras un suspiro, contó que «eran muchas cosas, ella siempre intentaba hacernos la vida imposible… me decían que si ella me iba a buscar al colegio, por ningún motivo me subiera al auto».
Luego, recordó que su tía «trató de ahorcar a mi mamá» simplemente porque la habían beneficiado con una propiedad. Pilar Pérez miraba fijamente a su sobrina y tomaba algunos tragos de agua mientras la oía. El único momento de unión familiar, según Belén, fue cuando Pérez estuvo emparejada con Carlos Felip. «Cuando él se fue (la dejó) mis papás la invitaron de vacaciones porque les dio pena, fue la única vez».
Usando la medalla de Diego Schmidt-Hebbel, su difunto novio, Belén incluso recordó que María del Pilar tenía constantes peleas con su familia por los cuidados que se le daban al abuelo enfermo. El padre de Pilar vivía con la familia de Belén, y la mujer a la que sus vecinos apodaban «La Quintrala» reclamaba que no lo alimentaban bien y se enfurecía. «Fue tal el absurdo, que mi abuela decidió guardar las latas de alimento y llegamos a juntar cientos, para demostrarle (a Pilar) que sí lo hacíamos», narró en el estrado, bajo juramento.
«Ella ponía excremento humano en la cerradura de nuestra puerta», dijo, y recordó que su abuela terminó dos veces en la UTI por las peleas que tenía con ella.
Su interpretación es que Pérez estaba «celosa» y los «envidiaba». Sobre el lío por la herencia, dijo que pelearon nueve años con su tía porque «siempre pedía más». De todo esto estaba al tanto Diego. «Nunca me dejaba salir sola de la casa, él salía primero a mirar», describió, recordando que su tía rayó con pintura el auto del joven. También contó que tanto temía su primo Juan José a su madre, que el día de su matrimonio «había guardias vestidos de civil» por si ella llegaba. A pesar del relato descarnado de su sobrina, María del Pilar se negó a declarar.
Hoy Belén continuará en el estrado para narrar lo que ocurrió el día en que su novio murió a manos de José Mario Ruz.
-Las acaloradas frases del juicio»Cual titiritera, manejaba al acusado Ruz desde la distancia».
Fiscal Rodrigo Lazo.
«Estamos en presencia de una historia de terror, con detalles terriblemente escabrosos pero que, desgraciadamente, no es una historia, no es un cuento sino que es realidad».
Fiscal Carlos Gajardo.
«Cuando se comete un error y se condena a una persona a cadena perpetua o calificada, es irreparable».
Mario Palma, abogado defensor.
–
Faltaba el reloj
Tan nueva es la sala del Centro de Justicia en que se realiza el juicio, que a las 8.30, media hora antes de que comenzara, los magistrados se dieron cuenta que no tenían un reloj a la vista, necesario para calcular los tiempos de la audiencia. Tuvieron que llegar dos maestros con una escalera y un taladro. Velozmente hicieron un agujero en el muro y solucionaron el entuerto.


