La actriz es una de las pocas personas que conversaron con la llamada Quintrala
Este jueves comienza el juicio contra la mujer acusada de haber ordenado una serie de muertes.
Quedan pocas horas para que comience uno de los juicios más esperados del año. La Fiscalía pide 83 años de cárcel para María del Pilar Pérez y ella dice ser inocente. A la mujer la acusan de una serie de crímenes terribles: de ordenar la muerte de su ex marido y la nueva pareja de este, además de la de Diego Schmidt-Hebbel. También por los homicidios frustrados de su futura nuera, de su hermana, madre, sobrina y cuñado.
Katty Kowaleczko es una de las personas que siguen atentas el caso. La actriz conoció a Pilar Pérez en la cárcel, cuando pudo entrevistarla para el programa «Nadie está libre», de Canal 13. Pero ni un televidente pudo ver lo que la mujer, a la que los vecinos apodaban «La Quintrala», tenía que decir. El programa nunca fue transmitido, luego que la familia de Diego publicara cartas reclamando contra el canal.
De los minutos que no se vieron, Katty cuenta que Pérez «estaba en una soledad muy grande. Sufriendo esta soledad, muy conectada con la religión. Muy sentida con todo el mundo porque le dieron la espalda. Ella no entiende por qué la dejaron tan sola, quizás no todo el mundo, pero hay personas que son claves, que son los hijos. Ella no lo entiende», relata la actriz.
-¿Te pareció una mujer de temer?
-No, para nada, fue una persona muy dulce, tranquila y se expresaba de una forma muy clara, ella maneja una verdad absoluta, que es su historia. Cree en Dios, que la va a apoyar, es católica y siente que la única opción que tiene en el futuro es salir en libertad.
-En su minuto dijiste que tras entrevistarla, te dejó la duda de que ella podía ser inocente.
-Sí, porque cuando uno se enfrenta a una persona lo mejor es ir abierta, no con un juicio hecho. Creo que ese es el rol que me tocaba en ese minuto, así lo sentí, ahora puede pasar cualquier cosa.
¿Lamentas que el programa no saliera al aire?
-Lo lamento. Me molestaron esas órdenes y contraórdenes que se dieron. Hubo presiones. En ese minuto me dio mucha pena. Fue un trabajo súper serio. La idea era reconocer a una persona de la que se hablaba mucho, era la oportunidad de que la gente la viera sin hacer ningún juicio. Ver lo que ella dice, lo que reclama, lo que sueña, cuáles son sus miedos. Que no saliera es una lástima.
-¿Qué fue lo que más te impactó de su entorno?
-La monja que la está acompañando, preocupada de lo que necesita, independiente de si es inocente o culpable. Algo que no vi en el resto de la gente que también se dice católica, tanto en la cárcel, la familia, de la Universidad Católica, del canal, eso me impactó mucho. La falta de misericordia es grande y me molestó.
-¿Crees que este caso pasará a la historia?
-El caso de Pilar Pérez pasará a la historia criminal de Chile, independiente de lo que diga este juicio. Y María del Pilar Pérez cambió. Nunca va a volver a ser la misma. Independiente de lo que pase ya es una mujer que está condenada por todos nosotros
«Voy a ir a mirar y a dar apoyo moral», cuenta Vinko FodichEx fiscal del caso igual irá a ver el juicio
Estuvo al frente de la investigación durante todo el caso pero Vinko Fodich, el ex fiscal jefe de Ñuñoa, se perderá el juicio contra María del Pilar Pérez. El abogado renunció al Ministerio Público y ahora trabaja en el Ministerio del Interior, pero de todos modos quiere estar presente.
«Pretendo ir en algunos ratos libres a ver como se desenvuelve el juicio. Tengo confianza en que las pruebas reunidas en la etapa de investigación son más que suficientes para lograr la condena de doña María del Pilar Pérez y José Mario Ruz», dice.
-¿Apenado por no poder litigar en la sala?
-Me habría gustado estar, sin duda, pero el fiscal Carlos Gajardo y Rodrigo Lazo lo harán muy bien.
-Igual va a ir a mirar.
-Voy a ir a mirar y a dar apoyo moral desde la tribuna.
-¿Cuál es la prueba clave contra Pérez?
-No hay una sola prueba clave. Aquí es como un puzzle, en el que todas las piezas son igual de importantes. La clave es unir el puzzle. Son muchas pruebas que unidas llegan a la conclusión, más allá de toda duda, de que Pérez y Ruz son autores.


