Reaparición de las joyas de la Armada, lo más impresionanate
Ver a los tripulantes de pie y en fila sobre los submarinos de ataque Carrera y O'Higgins fue la señal de que los modelos Scorpene, los mismos que resultaron gravemente dañados por el tsunami que azotó Talcahuano el 27 de febrero pasado, ya están completamente restaurados.
Las enormes máquinas negras fueron las embarcaciones más impresionantes del desfile, más que por su tamaño, por su poder de ataque (tienen seis tubos lanzatorpedos de 21 pulgadas).
Junto a ellos, el rompehielos AP 46 «Almirante Óscar Viel», otras tres fragatas y seis lanchas misileras, se robaron aplausos y fotografías de los invitados Vip y también de los miles de personas que estaban en las playas.
Después de las grandes naves, fue el turno de las pequeñas lanchas, timoneadas por sus propios dueños. Yates, barcos pesqueros y veleros también fueron parte del show. Entre ellos no faltó el bote con la bandera chilena mandándoles fuerza a los mineros. Tampoco los ceacheí frente a las autoridades y hasta un «güena, Tatán», dedicado al Presidente.
-¿Se mareó Don Francis?Cuenta Don Francisco, invitado ilustre al evento, que ayer se vistió de azul y amarillo en homenaje al uniforme naval. También recuerda que hace años tuvo un «pequeño barquito, cuando salí a buscar a la Esmeralda en Miami». Y también dice que un poco más adentro en el mar, se marea a más no poder. Ayer, por suerte, las aguas estaban quietas. Ena von Baer tampoco se inmutó con el vaivén del buque y Andrés Allamand seguía comentando la Parada Militar del domingo, donde desfiló su hijo, justamente por la Armada.
-Esto se ve cada 100 años
27 naves de guerra, nacionales y extranjeras, desfilaron ayer en la Revista Naval y Marítima del Bicentenario. Duró 45 minutos y se han hecho solo 13 en la historia. La última gigante fue hace 100 años.
16 aviones F-16 pasaron rozando a la Esmeralda con sus acrobacias. El show aéreo duró media hora.
15,6 millas náuticas (25 kms. aprox.) fue el trayecto que recorrieron las naves en la Revista.
108 tripulantes tenía ayer a bordo la Esmeralda. Los invitados eran 208.


