Puros halagos hubo entre los mandatarios en la cumbre Unasur
Se prometieron ser buenos amigos al amparo de un café, según el presidente venezolano. Breve reunión los dejó felices.
Ya quedaron en el olvido esos aciagos días en que Hugo Chávez le mandaba recaditos mala onda a Sebastián Piñera. «Que no se meta conmigo», le dijo en enero de este año, cuando las elecciones en Chile recién habían dado su veredicto. Pero otra cosa es cara a cara, y ayer, en la Cumbre Extraordinaria de Unasur, los polos opuestos de América Latina se encontraron y, vaya cosa, se atrajeron.
Todo sucedió en la reserva Los Cardales, a 70 kilómetros al norte de Buenos Aires. Ahí los mandatarios y representantes de Sudamérica se citaron para tratar diversos asuntos de candente urgencia, como el conflicto de Malvinas, la ayuda a los haitianos tras el terremoto y la elección del primer secretario general de la organización, honor que recayó en Néstor Kirchner, ex presidente de Argentina sobre el que hoy se cierne la sombra de la corrupción por unas coimas que se habrían pagado en Venezuela.
Como sea, en ese marco, rodeados de lagunas, cantos de aves extrañas y lujo, Piñera y Chávez se encontraron en una especie de reunión bilateral espontánea. Por breves instantes departieron, en tono social y distendido, antes de que llegaran los otros presidentes a participar de un frugal desayuno. Las buenas migas fueron tan poderosas que se sacaron unas fotos juntos y luego partieron al salón principal del recinto, donde empezó la demostración pública de la fraternidad que ahora une a los nuevos socios del barrio.
Correa la echa de menos
Primero Rafael Correa, líder de Ecuador, dio el vamos tirándole flores a Michelle Bachelet. «Le dije con mucho cariño a Michelle que la vamos a extrañar», apuntó Correa, quien sobre la marcha añadió que el «compañero» debutante era muy bienvenido. Chávez aprovechó la ocasión para demostrar que ahora son pan y palta con el Presidente de Chile. «Acá está Pepe Mujica, viejo amigo y compañero, y Sebastián Piñera, nuevo amigo y ojalá futuro compañero», sentenció, antes de contar que con Evo Morales habían ido a mirar vacas a los llanos venezolanos.
Chávez: puras flores
El mandatario de Venezuela agregó que «respeto tanto a Pepe Mujica como a Sebastián Piñera». Más tarde ahondó en sus conceptos y fue incluso más afectuoso. «Sostuve un primer encuentro con el presidente Piñera y estuvimos conversando de lo más grato. Fue él quien llegó primero a la sala, eran las diez. A mí me dijeron que él había llegado y ahí nos sentamos a tomar un café. Conversamos y nos prometimos ser buenos amigos». El Presidente chileno optó por no profundizar en el tema, pero Chávez está tan entusiasmado que sólo falta que ahora comente algo en su Twitter.
-¿Aló, Papurri?
La noche del lunes Miguel Piñera se encontró con la prensa que cubría la cumbre Unasur y preguntó por su hermano. El «Negro» se prepara para debutar en el programa de baile de Marcelo Tinelli, la próxima semana. El Presidente comentó que no alcanzaría a ver a su bohemio familiar, pero desde el avión presidencial le pegó un telefonazo antes de abandonar Buenos Aires. Le pidió que bailara y se portara bien.
-Lencería y hediondez
Un paseo por el basurero para no toparse con mandatarios
Para que los periodistas no se toparan con los mandatarios, la caótica organización de la cumbre Unasur decidió que la mejor y más astuta solución era que los reporteros entraran por una cueva putrefacta, donde el hotel Sofitel apila su basura, cartones y desperdicios de toda calaña, y recorriera por unos recovecos subterráneos largos metros antes de llegar a una sala con computadores con una conexión a internet digna de 1989. El paseo incluía una vista de colchones sucios, lencería, cables pelados, señoras tomando café y gente apurada. También había guardias que no tenían idea de nada.


