A los noteros de C.Q.C. los separaron cuando ya tiraban las manos
Hubo forcejeo y garabatos, y el director quedó arañado. Un mensaje de texto detonó un odio que se arrastra hace años. Pensó que se iban a matar, dijo Nicolás Larraín.
Martes, alrededor de las 13.30 horas. En la productora Cuatro Cabezas, la factoría donde se cocina «C.Q.C.», Gonzalo Feito (vestido de civil) y Sebastián «Cuchillo» Eyzaguirre (con traje negro), ambos noteros del programa, sostienen un duro y agresivo intercambio de ideas fuerza.
Feito: «No me mandís más mensajitos».
Eyzaguirre: «Arreglémoslo al tiro».
Feito: «Y que te pasa h.$»#$#&$4&$».
Eyzaguirre: «Y a vos c.$%#&»#$».
Automáticamente, y tras la típica añiñada colegial, la sangre casi llega al río. El campo proxémico de cada uno se traspasa y, descontrolados, se abalanzan entre sí con la idea de apalearse. Al medio de todo, un par de productores intentan detener la reyerta, contener a Feito e Eyzaguirre y finalizar el zamarreo. Sin querer queriendo, el director de «C.Q.C.», Emiliano Zitrynovitch, también recibe un par de arañazos. Los insultos siguen, y a Cuchillo lo mandan a una oficina para calmarlo. Él se retira indignado.
La pelea que ayer protagonizaron ambos noteros, dejó convulsionados los ánimos en la productora. Porque aunque sí habían existido discusiones fuertes entre productores y editores, nunca se había llegado a la violencia física. Sin embargo, la mala onda entre Feito e Eyzaguirre era algo que sí se podía palpar y el olor a combo ya se tornaba irrespirable. Para Feito, un par de mensajes que le dedicó su colega le hicieron perder la paciencia.
«Le iba a pegar por unos mensajes de texto que él sabe que mandó. El huevón siempre anda mandando mensajes de texto a gente de la productora y esta vez me mandó un mensaje de texto muy agresivo a mí. Y si me mandan un mensaje amenazándome y sacándome la madre, y diciendo que soy la peor persona del mundo, voy y lo encaro», reconoció Feito, quien agregó que «yo le pregunté por el mensaje y no me habló más. Él me empezó a gritar y chao. Fue como en el fútbol».
Para Cuchillo Eyzaguirre, en tanto, la riña fue una consecuencia de odio acumulado. «Lo único que voy a decir es que con este pelotudo no me hablo hace años y nos teníamos ganas hace harto rato, y nos encontramos. Tenemos cero relación, nos dijimos cosas y pasó lo que pasó».
-Feito dijo que le mandaste unos mensajes amenazantes.
-Es que siempre he estado muy enamorado de él.
Cual inspector de colegio, Nicolás Larraín, conductor de «C.Q.C.» contempló la refriega a la distancia. Y no se quiso meter. «Pensé que se iban a matar a combos, pero los productores pararon la cuestión. Yo ya hablé con los dos y la idea es que no sucedan estas cosas acá en la productora. Llevamos nueve temporadas y es lógico que existan fisuras en las relaciones con los compañeros de trabajo», reflexionó.
La incompatibilidad está vinculada con las cosmovisiones que ambos tienen sobre «C.Q.C.». Mientras Feito no comulga con el estilo sardónico que Eyzaguirre le imprime a sus notas y entrevistas, el propio Cuchillo encuentra que su compañero es demasiado blandengue para abordar a los peces gordos. Así, los dos han hecho saber estas diferencias con tallas ocultas en sus notas o acotaciones en el set. De hecho, la guerra se desató porque Eyzaguirre se aburrió de las indirectas de Feito.
«Sebastián a veces interpreta los chistes de Feito de mala manera y Gonzalo se engancha muy fácilmente con Sebastián», analizó con tono conciliador Larraín.


