Cuatro de los estadounidenses seducidos cuentan cómo cayeron rendidos ante Anna Chapman
Era una experta en usar su femineidad para obtener información, dijo uno de ellos.
Todos quedaban con tortícolis cuando Anna Chapman, la espía rusa que fue detenida en junio pasado en Estados Unidos, entraba a algún lugar o se paseaba por las calles. Los hombres quedaban babosos ante el bamboleo de su humanidad y un grupo de ellos accedió a reunirse en un bar de New York para contar a la revista «Details» (para su próxima edición de octubre) cómo la conocieron.
«Era una experta en usar su femineidad para obtener información», reveló el modelo Dennis Hirdt, quien aseguró solo haber coqueteado con ella. El actor y productor de cine Russell Terlecki fue uno de los colaboradores más cercanos de la guapa agente e incluso estuvo a cargo de las negociaciones para que posara desnuda en la revista Playboy. «Jamás sentí como si estuviera espiando. Siempre fue honesta y directa», dijo.
Bill Staniford, presidente ejecutivo del portal inmobiliario PropertyShark.com, fue otra de las conquistas de la espía. El hombre de 40 años estuvo en la Armada estadounidese, donde recibió formación en inteligencia y espionaje, que incluso lo llevó a trabajar en Panamá. A pesar de esos conocimientos, aseguró que jamás se imaginó la doble vida de Chapman.
En su propio trabajo, Staniford conoció a la agente y apenas la vio quedó flechado. «Había algo en ella, creo que pudo ser su cabello pelirrojo, la forma en que caminaba o su cuerpo», relató. La pareja vivió románticos momentos durante los tres meses de relación. Además de locas noches de fiesta, Staniford recordó un viaje que hicieron a Las Vegas, en enero pasado, donde disfrutaron de masajes en pareja y lujosas cenas. En esa ocasión, la rusa quería ver a toda costa un show de magia que ofrecía David Copperfield. Las entradas estaban agotadas, pero el ejecutivo hizo lo imposible por complacer el capricho de Chapman.
Después de eso, Staniford le pidió a la rusa que formalizaran la relación. Con el paso de los días comenzaron a distanciarse e incluso por varios meses no tuvo noticias de ella. Eso hasta que por la prensa se enteró de la doble vida de su ex pareja.
Tras ser incluso interrogado por agentes de la Oficina Federal de Investigaciones, el ejecutivo dijo no guardarle rencor a la rusa. «Soy un ex militar, he espiado personas, he hecho lo mismo», afirmó. «Ella trabajó por su país», agregó.


