María Teresa Valdebenito, la mujer que soportó años de infidelidad del general condenado
Tras casarse él otra vez con su eterna amante y pareja hace 18 años, su ex mujer es benevolente: Le pongo un 5 como marido.
Mientras corría el régimen de Augusto Pinochet, María Teresa Valdebenito no tenía idea de que su esposo, Manuel Contreras, le era infiel a vista y presencia de todo el mundo. Nélida Gutiérrez, secretaria de la Dina, era la eterna amante. La misma que hace solo semanas, el 25 de agosto, vía poder notarial, se casó con el ahora encarcelado general (r).»Ella era entre secretaria y junior», dice Teresa Valdebenito, la ex esposa. «De vez en cuando llegaba a mi casa entregando la correspondencia», recuerda.
-¿Cómo se sintió cuando le pidieron el divorcio?
-Hace mucho tiempo que me había pedido el divorcio, por carta. Y yo se lo di sin ningún problema. Por supuesto que ha sido un balde de agua fría para mi familia, porque yo tengo nietos y es desagradable a esta altura de la vida, porque él es una persona de sus años como para hacer esto. Y ojalá que esta persona que fue su conviviente…
-Mejor dicho, la amante.
-Sí, claro, la amante… Bueno, que ella lo cuide nomás.
-¿Usted rehízo su vida?
-No, yo estoy muy contenta de tener una linda familia, hijos y nietos que me quieren mucho. Estoy tranquila. Esto se veía venir.
-¿Está dedicada a algo?
-Hago muchas cosas: un curso de literatura. Hago yoga. Soy una mujer relativamente joven.
-O sea que hay que pasar el aviso: ex mujer de Manuel Conteras está soltera y joven…
-Ja, por supuesto, mijita.
-Y haciendo el balance, ¿cómo fue como marido Manuel?
-Como todo militar, muy apegado a su familia, buen padre, pero después de todo lo que pasó en este país, él cambió. La verdad es que yo me enteré después de muchos años que tenía a esta persona, una doble vida en el fondo.
-¿Cómo le cae ahora que esa mujer sea la esposa de su ex?
-Ella realmente lo cuida, de muchos años que está con él. Nunca han vivido juntos porque él ha estado detenido tantos años. Nunca han podido vivir en una casa.
-¿Comparte el fervor político de su ex marido?
-Trabajé en Cema Chile con la señora Lucía y hasta hoy soy un soldado sin uniforme. Respeto mucho el otro lado también.
-¿Y no le parece injusto lo que su marido y aliados hicieron con el otro lado?
-No, no, porque hay que trasladarse a ese tiempo, mijita.
-¿Cómo le viene la palabra traición? A su marido lo dejaron solo sus pares y él a usted la traicionaba…
-No lo llamaría traición. Todos tenemos derecho de rehacer la vida. Si él se enamoró y quiso a esta persona, bueno, bienvenido sea. Es triste, pero qué le vamos a hacer. Él es un hombre muy bueno.
El tiempo todo lo cura«Tengo sentimientos por él, pero ya no amor»
-¿Qué nota le pondría a Contreras como marido?
-Un 5.
-¿Usted todavía lo ama?
-Amor yo no diría. Tengo sentimientos por él, pero ya no amor. Uno con los años lo toma de otra manera.
-¿Algún rencor, Teresa?
-No, ñatita. Soy católica y sé que las cosas se pagan y cuando tú las haces de mala fe, esas cosas se devuelven.
-¿La mala fe de ellos fue engañarla a usted?
-Claro que sí pues, es obvio. Sobre todo así, de forma tan pública..


