Antonia Kohler, de Mega, asumió el reclamo de un espectador ofendido por delicioso móvil
Luego de recibir mensaje por supuesta falta de respeto a los dueños del local, la periodista serenense cuenta que siempre he sido buena para el diente.
Era un despacho común y corriente para la reportera Antonia Kohler y terminó como una curiosa queja de un espectador: la acusó de zamparse todo tipo de exquisiteces en pantalla sin pensar en el gasto que significaba de los emprendedores de la panadería a la que visitaba para su nota.«Siempre he sido buena para el diente, me gustan las cosas dulces y saladas, no tengo problemas», cuenta la periodista de 27 años, que se tomó con humor el reclamo.
El asunto partió cuando la periodista despachaba para «Meganoticias actualiza», el matinal de fin de semana del canal. Estaba en una panadería de Peñalolén, revisando por casi media hora los ricos pasteles que el local le ofrece al público. Degustó con dedicación para «transmitir al público los sabores», como ella se justifica.
De paso, publicitó la página de Instagram de ese local que rápidamente disparó el número de seguidores. Justamente uno de los nuevos visitantes dejó un mensaje poco amigable.
«Qué falta de respeto, (la notera) se está comiendo todas las cosas y a ustedes (los del local) les cuesta hacer todos los pastelitos. Primera periodista que veo que se come todo. Qué falta de respeto», puso un ofendido espectador.
Confiese, comió más de la cuenta, Kohler.
«No, pero mis compañeros me decían la nueva Pancho Saavedra, jajajá».
N. de la R: Esta referencia va dirigida al conductor de Canal 13 célebre por consumir cazuelas de sus entrevistados a lo largo de Chile.
Con humor, Antonia afirma que en sus redes sociales (@AntoniaKohler_) subió una canción de Paloma Mami llamada «Don´t talk about me» («No hables de mí») y compartió unas fotos rodeadas de pastelitos, panes de Pascua y otras delicias que de puro mirarlas activan las papilas gustativas.
«Tengo que reconocer que ese espectador tenía razón, así que no me enojé. Además fue por un bien mayor, promocionar un local familiar de Peñañolén que hace muchas cosas ricas», afirma.
Además de los pasteles, a Kohler le gusta la playa. Nacida y criada en La Serena, pasaba largas tardes de sol en la Avenida del Mar. «Me encanta tomar sol y bañarme. Aunque sea en junio no perdono: me tiro un piquero para sentir el placer del agua de mar», afirma.
Cuando llegó a Santiago en busca de una oportunidad, se afincó en Mega, donde lleva cinco años. Ni el gusto que le da su trabajo atenúa la nostalgia por la arena de la playa de Guanaqueros: «Para sentir la naturaleza me encanta subirme a mi bicicleta y partir al cerro San Cristóbal».
Antonia está pololeando con un ingeniero y vive junto a una colega, Tamara Vilogrón, nativa de Paine.
«Hay que aprender a querer Santiago aunque extraño la playa», dice ya acostumbrada a la aridez de la capital.


