La ex modelo veraneó siempre donde hoy se evalúa instalar la central termoeléctrica Castilla
Votó por Piñera y hoy se opone con uñas y dientes al proyecto a carbón más grande de Latinoamérica. Isensee no descarta recurrir a la energía nuclear.
Desde los 17 años que Josefa Isensee frecuenta el lugar donde hoy se tramitan las autorizaciones para instalar la Central Castilla (Tercera Región), termoeléctrica proyectada como la más grande de Latinoamérica. «Conozco cuando este lugar era virgen. Acampábamos, conozco perfecto la hacienda Castilla, Totoral. Se aprende mucho del desierto allí», dice.Para la ex modelo no hay que ni dar razones al explicar el impacto que tendría en este lugar la instalación de una central a carbón: ahí habitan las tortugas más australes del mundo y se da el conocido fenómeno del desierto florido. «O sea, vayan a Ventanas (Quinta Región, Puchuncaví) y vean todo lo que ha pasado. Vean cómo está contaminado alrededor por la refinería que hay allí», dice. Y agrega enfática: «No podemos seguir con estas soluciones energéticas temporales, porque nos son para siempre. Las alternativas van por otro camino, la energía eólica, geotérmica, solar. Ni siquiera descartando la energía nuclear, que es limpia».
-Votó por Piñera, ¿qué espera de la decisión que tome el gobierno?
-Independiente del gobierno, esto pasa también por una decisión empresarial. Pero el gobierno se tiene que poner mucho más visionario y mucho más egoísta con el territorio.
-¿Cuáles son las acciones ambientalistas que incluye en su vida cotidiana?
-Tengo varias maneras. Yo reciclo la basura, la llevo al Punto Limpio (en Vitacura) y me gustaría que esa iniciativa se desarrollara más por los barrios. Y vivo con la luz del día prácticamente, me carga la luz artificial. Y sobre la ropa, a mí me gusta el algodón, lino, las fibras naturales. Soy súper pro-animal, vivo recogiendo basura en las playas, que las tienen como basurales, atroz…
-Y como simple votante, ¿cree que Piñera está a caballo de esta problemática ambientalista?
-Yo creo que sí. Pero pienso también que las autoridades tienen que ponderar muchas cosas y ponerse de acuerdo con muchos sectores.
-Y sobre las termoeléctricas, ¿qué acuerdo esperaría?
-Diría que hay que retomar todos estos proyectos, reubicarlos, como dijo Piñera, en zonas donde haya menos impacto ambiental.
-Se escucha más a la gente que veranea en estos sectores, gente privilegiada.
-Yo oiría a la gente que sabe y conoce los lugares. Y no solo a gente, como dices, con poder adquisitivo: alrededor de estos lugares vive gente desde siempre, a quienes les ha beneficiado mucho este desarrollo. No sería tan elitista en decir que esta zona sí porque hay gente que tiene más poder adquisitivo. Uno siempre espera que los gobernantes oigan a la gente.
-¿Espera un desenlace como el ocurrido en Barrancones?
-Es que ahí hubo dimes y diretes por la forma en que lo hizo… Yo esperaría que los organismos pertinentes, junto con el Presidente, de verdad estuvieran al frente de este problema inminente: solucionar el tema de la energía, pero no a costa de la calidad de vida de las personas, vivan donde vivan. Y si van a instalar una termoeléctrica en alguna parte, tiene que ser donde menos afecte. Hay que oír a la gente que vive en esos lugares.


