El animador de TVN sufrió un alza de presión
Tiene una agenda nutrida de trabajo. Está feliz con eso, pero el cuerpo le pasa la cuenta. Siempre he sido un gallo trabajólico, comenta.
Está en uno de los mejores momentos: llegó como rostro de TVN. Su programa «Ahora caigo» debutó el viernes en horario prime y quedó en segundo lugar de sintonía con 6,8 puntos, algo impensado para la estación estatal y para colmo el podcast que tiene con Rosario Bravo está número uno en los más escuchados de Spotify. Sin duda, muchas emociones y harta carga laboral para Daniel Fuenzalida, quien el viernes sufrió un alza de presión.
Ese día el animador despertó «con una sensación muy rara», comienza a relatar. Se fue a Radio Activa para hacer su programa diario «Central radioactiva», que va de 9 de la mañana al mediodía. «La noche del jueves me había enterado que un buen conocido, el camarógrafo Mauro Arriaza había fallecido de un ataque al corazón, entonces me dormí esa noche con angustia, pensando muchas cosas y el finde me levanté con esa sensación rara y además no, no sabía mucho de los funerales ni nada».
Pese a esos pensamientos, Fuenzalida siguió su rutina maratónica. Hizo el programa. Tomó desayuno allí con su amigo Juancho y se fue corriendo, porque tenía una reunión de 20 minutos con un empresario gastronómico. Se tomó un café con él y de ahí voló a TVN para las grabaciones de dos capítulos de «Ahora caigo». «Al canal llegué muy rápido porque teníamos que hacer menciones. Me vestí, me maquillé y comenzamos a grabar. Al principio de la grabación sentí como una sensación de dumping, como cuando le falta azúcar al cuerpo, una cosa así, pero era aguantable».
¿Y qué pasó, Daniel?
«El director decide parar para hacer retoque de maquillaje y ahí dije que no me sentía muy bien. Bajé a tomarme la presión donde los paramédicos que tiene el programa y tenía 170/120 mm Hg (eso según el urgenciólogo Luis Mendoza es una presión alta, lo normal es 120/80). La recomendación del paramédico fue que no grabara el otro programa y que fuera a la clínica porque era una presión más o menos alta y yo tengo antecedentes coronarios: mi papá y mi mamá fueron hipertensos, mis hermanos también. A mí nunca me han diagnosticado hipertensión. En ningún minuto me desmayé, siempre estuve muy consciente. Cuando llegamos a la clínica me hicieron un electrocardiograma y unos exámenes de sangre. Salió todo normal».
¿Se ha sentido estresado?
«Es un estrés como carga física, pero en términos mentales a mí me encanta lo que estoy viviendo. Trabajé y luché muchos años por lo que hoy estoy viviendo, como llegar a TVN. Lo soñaba. Cuesta desconectarse y tengo la cabeza siempre a mil por ahora, eso no es de este año nomás. Es raro, porque estoy disfrutando mucho este momento».
¿Serán los excesos de antaño que pasan la cuenta, Daniel?
«Llevo 15 años limpio y en noviembre el año pasado cuando me hicieron resonancia profunda a raíz del TEA que me había dado quedé súper tranquilo, porque mi cerebro no sufrió daños».


