Revisemos algunos aspectos que hay que optimizar sí o sí en nuestra televisión.
Se acerca a pasos agigantados un nuevo año y es buen momento para sacar lecciones del que aún no se va. En la TV local hay situaciones que no pueden volver a suceder.
1. Pastelera a tus pasteles: Las menciones comerciales que hace Pamela Díaz en «¡Hay que decirlo!» resultan hilarantes, pero poco informativas. Rara vez las lee de corrido, no le pone ningún esfuerzo para concentrarse y termina muerta de la risa. Ese programa debería aprovechar a Willy Sabor, cuya voz de locutor y los quiebres y énfasis que es capaz de darle a cada mensaje lo hacen el candidato ideal para reemplazar a la Fiera en esa función.
2. De especiales, nada: Mucho ojo con los especiales que se hagan en torno al Festival de Viña. Este año ni «Noche cero especial» (TVN y Canal 13) ni «Line up» (Mega) dieron el ancho. El primero buscaba llenar el vacío de una gala suspendida por los incendios de la Quinta Región, pero abundó en improvisaciones poco ad hoc a dos canales grandes. «Line up» pecó de entusiasmo al anunciar artistas muy vistos o prácticamente desconocidos. Si se hubiera informado allí que vienen a Viña 2025 Shakira, Oasis o Red Hot Chili Pepper, se habría justificado.
3. Dejen de quemar a Diana: Diana Bolocco ha estado al frente de matinales («Mucho gusto» de Mega) y, en Chilevisión, de realities («Gran hermano Chile») y concursos cazatalentos (fue jurado en «Got talent Chile»), para terminar este año como conductora de un espacio de conversación con famosos («Podemos hablar»). No acertó. ¿Por qué CHV no le prepara un programa a su medida en lugar de exponerla?
4. Ojo con los remakes: A propósito de las reversiones que ha hecho Mega de legendarias teleseries de TVN y sobre todo viendo lo realizado con el nuevo «Amores de mercado», a futuro habrá que estudiar muy bien si tomar este fierro caliente porque, como en este último caso, las comparaciones favorecen claramente al producto original.
5. El humor no es para la chacota: «El antídoto», también de Mega, giró a cuenta del capital de contar con consagrados en la comicidad, como Fabrizio Copano y Luis Slimming. A poco andar, se comprobó que un buen plantel no hace un gran equipo.


