Jocko Willink es un militar estadounidense retirado que luego de 20 años de servicio como Seal de la armada estadounidense -estuvo en la Guerra de Irak- fundó una consultora especialista en liderazgo y ha escrito libros donde ha aplicado sus conocimientos tácticos en los negocios.
Uno de estos datos es la «siesta Seal», que consiste en acostarse con los pies elevados por encima del corazón y apoyar la espalda en el piso para poder dormir entre ocho y doce minutos. El grupo Seal es probablemente el cuerpo militar de elite más famoso de los Estados Unidos. Ellos fueron los que atacaron el complejo donde se encontraba el líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en Pakistán, y le dieron muerte.
¿Magia?
Recientemente, el médico Joe Whittington, urgenciólogo de California, conocido como Dr. Joe MD en TikTok, se volvió viral al compartir la técnica de inspiración militar para desconectarse y tomar una siesta breve y reparadora.
«Estás muerto de cansancio, pero solo tienes diez minutos. Te voy a mostrar la técnica de siesta inspirada en los Seal de la Marina que muchos de nuestros soldados de élite utilizan a rajatabla», explica el facultativo en el video (https://acortar.link/8LR5mq) .
Razones
El consejo de Dr. Joe MD -visto por más dos millones de seguidores- especifica que las piernas elevadas y flectadas en noventa grados se deben apoyar en una cama o un sillón dejando las pantorrillas sobre la superficie blanda, procurando mantener los ojos cerrados y las manos cruzadas a la altura del pecho.
«Estar acostado en esta posición durante diez minutos va a lograr dos cosas. Primero, va a reducir la hinchazón en las piernas y va a restablecer el flujo sanguíneo al centro del cuerpo, lo que va a desencadenar la relajación. En segundo lugar, al limitar el tiempo a diez minutos, te despertarás durante la fase ligera del sueño y, por lo tanto, te sentirás renovado», describe Dr. Joe MD.
Deportes
Javier Saa, médico especialista en deporte, explica que esta técnica tiene bastante sentido en su rubro. «Las siestas se usan harto en deporte para la recuperación entre entrenamientos», asevera. «Esa posición con las piernas arriba favorece el mejor retorno venoso y podría evitar edemas en las extremidades inferiores. Las minisiestas recomponen ciertos niveles de energía, no alcanza a ser un sueño profundo en diez minutos, entonces, lo que uno recupera básicamente son los niveles de alerta y de activación. No alcanzan a liberarse las hormonas de crecimiento, por ejemplo», explica.
Variables
Saa recalca que «los beneficios de las siestas y del sueño son individuales, entonces varían. Hay cierta gente que necesita diez minutos, otras necesitan veinte minutos, otras, media hora. Hay personas que duermen una hora y quedan impecables; mientras que hay otras que duermen esa hora y quedan con latencia de sueño. Es bien variable».
Retorno venoso
Daniel Álvarez, neurólogo y académico de la escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello, explica que «los efectos neurológicos o fisiológicos de dormir en esa posición versus una posición tradicional no deberían tener diferencias significativas. Dormir con las piernas elevadas entrega otros beneficios como mejorar el retorno venoso, calmar la sensación de pies cansados y mejorar la sensación de fatiga durante un día agitado».
¿Duda?
Álvarez aclara que «no existe una indicación universal de cómo deberíamos dormir. Son indicaciones para pacientes específicos. Por ejemplo, las mujeres embarazadas deberían dormir de lado, ojalá al izquierdo; mientras que las personas con apnea de sueño lo ideal es que duerman de costado para optimizar la entrada del flujo aéreo».
¿Podría ser una combinación virtuosa que a las funciones propias del sueño breve se agregan estos beneficios con las piernas levantadas?
«De todas maneras. Podría ser esta sensación de despertarse descansado, básicamente porque ayuda a reparar otros elementos que no solo tienen que ver con el sueño, propiamente tal».
Cortitas
En términos generales, detalla el médico Daniel Álvarez, la recomendación es tomar siestas cortas de menos de treinta minutos de duración. «De diez a veinte minutos son ideales porque permiten mantener un sueño superficial. De hecho, muchas personas que duermen más de ese tiempo refieren que despiertan peor, más cansadas y agotadas. Parte de la higiene del sueño incluye no tener siestas prolongadas porque pueden afectar la homeostasis de nuestro ciclo sueño-vigilia», apunta el académico.
Cerebrotes
El año pasado, la Fundación Nacional del Sueño, en Estados Unidos, publicó en su revista una investigación que identificó una asociación causal entre la siesta diaria y un mayor volumen cerebral. El estudio concluyó que si bien los cerebros tienden a encogerse a medida que envejecemos, las personas que duermen siesta habitualmente tienen cerebros más grandes como para compensar hasta 6,5 años de envejecimiento (https://acortar.link/0qDZV7).