Marcelo Ríos presentó su torneo de exhibición en el casino Monticello
Con 35 años, el zurdo se niega a abandonar las canchas y regresa, una vez más, con raqueta firme y lengua filuda.
Marcelo Ríos demuestra que es una estrella con su primera frase: «Una de mis motivaciones para jugar este torneo en el casino es recuperar la plata que me ha sacado el Monticello jugando acá». Así, de inmediato, se gana una risotada de toda la concurrencia, que está cerca de ser una multitud. Entre 60 y 80 personas quieren verlo, escucharlo, preguntarle cosas. Porque es el Chino, el último gran ídolo deportivo. Un hombre que, a los 35 años, sólo necesita anunciar que jugará un par de partidos para provocar locura. Un rock star.Con el pelo corto, como suele llevarlo desde hace un tiempo, la misma barba cerrada de siempre y una camisa de mangas cortas que deja ver sus músculos, Ríos se ve feliz, echa la talla, sonríe. Está ahí para anunciar que, entre el 17 y el 19 de febrero, jugará un torneo de exhibición en el Monticello contra viejas glorias del tenis: los suecos Stefan Edberg y Thomas Enqvist, el ruso Yevgeny Kafelnikov, el francés Cedric Pioline y el sudafricano Wayne Ferreira.
Y como es el Chino, será al estilo de Las Vegas, en un casino que está construyendo una cancha especial para él, como cuenta el gerente general de Monticello, George Garcelon: «Nos pidió superficie de arcilla y la estamos armando. Tendrá tribunas para unas 3.500 personas». Sí, todo lo que pida se le otorga. Como diría el casero, «sólo por ser usted, don Marcelo».
Fue número uno del mundo y se retiró muy joven. A los 27 años, ya era un ex tenista a causa de una dolorosa lesión a la espalda que se operó recién hace un año y medio. Pero siempre está volviendo, como un niño que se niega a crecer, que quiere seguir siendo niño a través de sus pasatiempos de pequeño. «Siempre dije que el día de mi retiro fue el más feliz de mi vida. Tuve una carrera corta, pero muy intensa y terminé agotado. También dije que, cuando me retirara no jugaría más, pero el bichito está vivo: estar en la cancha, sentir a la gente», explica.
No es que lo pase mal sin tenis. Todo lo contrario: «He seguido haciendo mi vida sin tenis y lo he pasado bien. Estuve dedicado a la familia, he viajado bastante, estoy trabajando con mi papá y dedicado a las inversiones». Pero la raqueta lo llama, sobre todo si se trata de enfrentar a un hombre que admira: «Lo que más me motiva es jugar con Edberg, que se estaba retirando cuando yo empecé. Es entretenido comparar el tenis de distintas épocas. Vienen jugadores de un nivel que nunca hubo en Chile y lo voy a disfrutar».
Tan en serio se tomó este desafío que se va a preparar con todo: «El lunes viajo a Estados Unidos para entrenar un mes con Bollettieri. El público merece respeto y quiero estar bien para jugar». Claro, tiene un prestigio que defender, fue el mejor de todos y quiere mantener ese recuerdo.
-Marcelo, si hacemos un ránking entre tú, Fernando González y Nicolás Massú como tenistas, ¿cuál sería el orden?
-No hay comparación. Por títulos, yo soy el número uno y González es el dos. El tenis se basa en estadísticas y resultados.
Recuadro :
Es palabra de Marcelo Ríos
«Si Sampras estuviera en su mejor momento y jugara con Federer, gana Federer».
«He seguido haciendo mi vida sin tenis. Estuve ocho meses parado, pero hice otras cosas: bicicleta, gimnasio. Me mantengo».
«Quiero tratar de volver al tour de seniors y empezar a ganar como gané al principio. Quiero probar como me va después de la lesión en la espalda».
El francotirador Ríos disparó a diestra y siniestra
¿El mejor del año en Chile? «Cualquiera, menos Capdeville»
El Chino cuestionó la elección de Paul como el gran tenista de 2010 y también les pegó a varios más.
Era una pregunta inocente, casi juguetona, pero el Chino la convirtió en ácido sulfúrico.
-Marcelo, ¿qué te pareció el premio a Paul Capdeville como el mejor tenista chileno de 2010?
-¿Quién?
-Paul Capdeville.
-¿Se ganó un premio?
-Sí.
-Mejor no hago comentarios.
-¿Quién crees que merecía ser el mejor del año?
-Cualquiera, menos Capdeville.
Y así empezó a disparar sin piedad contra todos los hombres que hoy toman la raqueta en el país. Sacando cuentas, sólo se salvó Nicolás Massú. Para los demás hubo golpes, algunos bastante duros, como el que les dio a los que, supuestamente, vienen detrás de Massú y González: «(Jorge) Aguilar, (Guillermo) Hormazábal y (Cristóbal) Saavedra no son el recambio del tenis chileno. Tienen 28 años. Hay que ayudar a los menores. Estamos enfocados en un proyecto que no lleva a nada. Después de Fernando y Nicolás no hay nada».
Su idea es que se invierta en los más chicos con proyectos a largo plazo: «Hay que apuntar al futuro, a los niños que salieron campeones mundiales Sub 14 (Christian Garín, Bastián Malla y Sebastian Santibáñez).
Pero tras ese momento de buena onda le llegó el turno a Fernando González. Primero tuvo palabras amables, luego se desató hasta hacer recordar el día en que lo acusó de querer «hacer millonadas con la Copa Davis».
-Te retiraste joven por una lesión. Hoy Fernando está saliendo de una operación ¿Qué consejo le das?
-No soy doctor, no sé qué tiene él ni qué quiere del tenis. No comparto con él, no tenemos relación. Es difícil volver después de un año sin competencia, pero le deseo lo mejor, que se recupere.
Todo bien, pero luego en radio ADN se descargó con un nuevo ataque: «Yo no he visto ninguna fundación de Fernando (González). ¿Dónde está la fundación? Se ha hablado de que va a hacer una. De ahí a que la haga. Aquí todos quieren ayudar, todos quieren pasar plata, todos quieren quedar bien, pero hay que hacerlo».
Duelo ante EE.UU.
«Nicolás no puede ganar solo la Davis»
Decenas de veces Marcelo Ríos se puso la camiseta de Chile para defenderla en Copa Davis. Le fue bien. Luego heredaron su lucha Nicolás Massú y Fernando González y el equipo nacional se mantuvo en buen nivel. Pero el Chino cree que hoy es muy difícil que se le haga el peso a Estados Unidos en el desafío de principios de marzo.
«Creo que Nicolás no puede ganar solo. Se necesita más equipo y, lamentablemente, no tenemos más jugadores. Todo depende del equipo que traiga Estados Unidos. Sabemos que Nicolás en la Copa Davis juega bastante bien, pero es un torneo de equipos y no puede ganar tres puntos jugando solo», afirmó. Porque González está lesionado y no va a jugar. Y el resto simplemente no existe para Ríos (nota principal).
-¿Hay alguna posibilidad de que en el futuro seas capitán de Copa Davis?
-No he hablado con Hans (Gildemeister) y no me interesa ser capitán de Copa Davis con los jugadores que hay. Yo formaría una nueva etapa. Además, ese trabajo toma mucho tiempo y yo no puedo dedicárselo.
-¿Cómo te gustaría trabajar por el tenis?
-Lo mío no es ser entrenador. Lo que me gustaría es compartir lo que yo he aprendido del tenis con los menores. Motivarlos con charlas. Ese tipo de cosas.


