Marta Rebora, restauradora que trabaja en renovación de fachada Teatro Municipal de Santiago
En la obra, que se extenderán por dos meses, se deben pintar 4.000 metros cuadrados del edificio declarado monumento nacional.
Por las consecuencias del terremoto de 2010, el Teatro Municipal de Santiago fue inmediatamente restaurado en su interior y el siguiente año, en el 2011, se decidió pintar toda la fachada del edificio que fue construido en 1857. Después de 13 años, de nuevo se renovarán los muros exteriores de los 4.000 metros cuadrados del inmueble que fue declarado monumento nacional en 1974.
En esta obra trabaja Marta Rebora, restauradora italiana que también estuvo en los trabajos tras el terremoto. Ella llevaba 14 años trabajando en la recuperación de obras de artes y edificios en Italia y España y justamente en el 2010 llegó a Chile por motivos familiares. «Me casé con un chileno y en esa época me invitó a la restauración interna y externa del Municipal Hernán Orgaz, jefe de obras de esa intervención», cuenta Rebora, que hoy se desempeña como directora de la empresa Occitania Patrimonio, que se encarga en la restauración y conservación de obras patrimoniales.
En esta nueva renovación de la fachada, que se hizo efectiva por un convenio entre el Teatro Municipal de Santiago y la empresa Easy, ella realizó el estudio de estratigrafía antes de comenzar la limpieza de los muros exteriores y su posterior pintura. «Es un análisis que se realiza con instrumentos mecánicos, con bisturí y disolventes, donde se retiran de forma secuencial las capas de pinturas que están en los muros», explica Orgaz.
Se encontró con que la parte inferior ha sido repintada en varias ocasiones, principalmente para eliminar los grafitis. «Es un gran problema que tienen los edificios patrimoniales, te diría que no sólo de Santiago. Esto es un fenómeno mundial, lamentablemente. En la parte inferior del Teatro Municipal de Santiago me encontré hasta con siete capas diferentes para llegar al hormigón final», dice.
¿Y en la parte superior?
«En esa ubicación la realidad es otra. No fue manipulada desde el 2011 y encontré dos capas: suciedad y la pintura, que es blanco crema. Abajo está el yeso que se aplica al hormigón básico antes de pintar».
¿El blanco crema es el color histórico?
«Sí, hay una coherencia histórica con ese color. Hay pequeños matices de diferencias en las partes con volumen, como los marcos de las ventanas o algunas decoraciones, pero siempre dentro del color blanco crema.
¿Qué tipo de pinturas se usarán en esta ocasión?
«Es un esmalte para los muros, y en los soportes metálicos, como las rejas de las ventanas o los puntos de desagüe, se echan esmaltes con anticorrosivos que permiten que los metales no se oxiden con el tiempo».


