Dice que no son amigas por las generaciones que tenemos de por medio
La animadora y la opinóloga han tenido varios encontronazos por sus distintas formas de ver el mundo.
No ha sido el mejor aterrizaje el de Carola de Moras en «Buenos días a todos». La modelo que se juega la vida cada mañana por convertirse en animadora de tomo y lomo del matinal de TVN ha tenido que soportar desde las bromas que la vinculan a Felipe Camiroaga hasta las pesadeces de Ricarte Soto.Su peor contraparte ha sido Raquel Argandoña, la implacable Quintrala que no le deja pasar ni un solo renuncio. La primera vez que le paró los carros fue cuando a la espontánea Carola se le ocurrió lanzarle una impertinencia a la Raca al verla llegar muy sonriente el lunes 13 de diciembre. «¿Te tocó?», fue la sutil pregunta de la traviesa De Moras, quien quiso apretar la tecla de juguetona. Pero a la opinóloga no le gustó nadita la talla, le abrió los ojos y la amenazó con su voz grave: «Cuidadito, cuidadito». La maniquí quedó achunchada.
Y el pasado viernes 24, justo en la previa navideña, Raca la repasó al sacarle en cara su condición de madre soltera, mientras Carola defendía la opción de casarse para tener hijos.
Se huele en el aire que ambas divas matinales se mastican, pero no se tragan, que siempre están compitiendo y que su trato es más frío que beso de suegra. «Somos compañeras de trabajo. Con Raquel tenemos generaciones de por medio. Tú comprenderás que no somos amiguis, pero tenemos una muy buena relación», explica Carola de Moras (29) en tono relajado, aunque marcando su gran diferencia de edad con la Raca (53).
Ricarte también se fue contra la conductora el pasado 23 de este mes confesándole que lo tenía chato con «que mañana es Navidad» y fue más allá molestando a Camiroaga, quien se enredó tanto que no pudo decir bien el nombre Carolina. Ahí, Soto se la cantó: «A la próxima la llama Calentina». El bueno de Ricarte explica que «lo de Calentita era una broma» y dice que a Carola le falta entrar en confianza con el equipo. «A lo mejor piensa que tirar tallas le puede acarrear problemas», advierte.
Eso sí, aclara que para él «no existen las diferencias de generación». «Con Franzani, por ejemplo, yo no tengo ningún problema de carnet porque abordamos los mismos contenidos de la misma manera», sostiene sobre el reemplazante de Felipe durante el verano.
A Carola de Moras parecen resbalarle los raspacachos de sus compañeros mayores e insiste que con la experimentada Raquel Argandoña «tenemos la mejor relación del mundo y jamás hemos discutido».
-¿Es por tu despiste juvenil que Raquel se molesta?
-No se molesta.
-¿Y tú te ofendes con las palabras de Raquel?
-Te lo juro por Dios que me da lata seguir respondiendo porque en ningún caso tengo mala relación con Raquel. Los medios han tratado de insinuar o hacer creer que tenemos mala relación. Al contrario, tenemos una muy buena relación.
-Pero te ha parado los carros.
-Nunca Raquel me ha parado los carros. No es así. El día que tengamos una diferencia, la aclararemos.
-¿Algún mea culpa?
-No, no.
El suelo del matinal tiene vidrios rotos
13 de diciembre: Carola de Moras quiso mostrar un poco su lado más lúdico, pero salió trasquilada. «¿Te tocó?», le preguntó sin filtro a Raquel, quien figuraba feliz. Al segundo, La Quintrala cambió el caracho y le advirtió: «Cuidadito.». Le dejó claro que con ella no se juega.
24 de diciembre: el panel discutía sobre la relación de Kel y Schilling. Mientras Raca apoyaba la convivencia, Camiroaga y De Moras se cuadraron con la idea del matrimonio. «¿Por qué si tu eres madre soltera igual que yo?», le enrostró molesta la Argandoña a la maniquí por su inconsecuencia.
27 de diciembre: Felipe Camiroaga elogiaba a Viviana Nunes y su idea de transformarse en animadora de su propio espacio. «¿Por qué no la traes para acá?», le lanzó con malicia la Raca. Enseguida, De Moras acusó recibo: «Yo ya estoy instalada aquí».


