Estudio de Laborum reveló que un 65% no lo reconoce como líder
Un líder es aquel que logra identificar las características de cada miembro de su equipo y los inspira para desarrollar una labor en común, dice Diego Tala, director comercial de Laborum.
Le dan ganas de renunciar a la pega porque su jefe lo tiene más arriba de la coronilla. Si lo pensó, pero no lo ha dicho, no es la excepción, según una encuesta que elaboró Laborum, la plataforma de intermediación laboral, que realizó en cinco países donde participa con su oferta.

El estudio, denominado «Líderes o jefes», dice que un 77% de los chilenos consideró renunciar a su trabajo por tener una mala relación con su jefe. En él participaron 4.047 personas de Chile, Argentina, Ecuador, Panamá y Perú (1.069 son de nuestro país) y busca recoger la percepción de los trabajadores de sus superiores, y sobre cómo la forma de dirigir equipos o proyectos impacta en los trabajadores.
Además, el 65% de personas no reconoce a su superior como líder. Esta cifra es la más alta de la región, seguida por Argentina, donde un 58% no considera que su jefe sea un líder, y Panamá, donde esta alternativa alcanza el 53%. El panorama más positivo se registra en Perú y Ecuador, donde sólo un 45% y un 39%, respectivamente, no cree que su superior sea un líder.
«No es lo mismo ser jefe que ser líder. Una jefatura implica ejercer un cargo con responsabilidades y estar jerárquicamente sobre un grupo de personas. Un líder, en cambio, es aquel que logra identificar las características de cada miembro de su equipo y los inspira para desarrollar una labor en común, de forma coordinada, alentando la participación de cada uno y permitiendo el desarrollo individual en pos de mejorar los resultados grupales y, por consiguiente, de la organización», explica Diego Tala, director comercial de Laborum.

¿Por qué la evaluación resalta que en Chile hay más gente pensando en renunciar por la relación con el jefe que en el resto de los países?
«En Chile somos más competitivos; se busca el éxito, los objetivos, que se cumplan las metas y muchas veces para llegar a esa finalidad se dejan de lado las relaciones, se pasa a llevar al resto, se escucha menos y eso termina afectando la relación de equipo».
Jefes con mucha capacidad técnica y pocas habilidades blandas.
«Es crucial tratar de adquirir esas capacidades blandas que te dan las herramientas para convertirse en un líder: tener la capacidad de escuchar, hacer sentir valorado a sus subalternos, preocuparse de los temas que inquietan a los trabajadores y tratar que el ambiente laboral sea grato. La jefatura debe desarrollar estas habilidades y no sólo preocuparse de la metas.
Trabajo en equipo
Alejandra Chaparro, sicóloga y talent hunting manager de SOS Group, dice que siempre un mal jefe escucha poco o hace como que escucha y siempre termina imponiendo sus convicciones, en vez de tratar de generar ideas en conjunto con su equipo. «Cuando esa conducta es reiterativa, la gente que ve que está haciendo tareas impuestas y que no puede aportar sus capacidades generalmente prefiere buscar otros caminos».
«Las empresas, entonces, deben tener cuidado en promover a personas que tengan buenas cualidades técnicas, pero sin habilidades interpersonales. Si tiene esa cualidad va a saber relacionarse con su equipo de trabajo. Ese ambiente va a proporcionar una adecuada comunicación y un adecuado reconocimiento que se va reflejar en buenos resultados», agrega Chaparro.
Samuel Fernández, psicólogo plataforma digital Saluta, agrega que la persona que llega a una jefatura debe entender que juega un rol crucial en el reconocimiento y apoyo de sus empleados. Una relación negativa puede llevar a una falta de reconocimiento del esfuerzo y los logros, lo que afecta negativamente la moral y la autoestima del empleado. «Un jefe puede ser una figura clave en el desarrollo de la carrera de un empleado, proporcionando oportunidades y retroalimentación constructiva. Una mala relación puede limitar estas oportunidades, haciendo sentir al empleado que su crecimiento profesional está estancado», asegura
Una de las consultas del estudio es sobre las cualidades que la gente más valora en un jefe y un 69% se inclina por la opción aquel que «contribuya al crecimiento personal y profesional de los miembros de su equipo», seguido de un 64% que opta por quienes «escuchan las necesidades de su equipo», y un 56% por quienes «reconozcan los logros de su equipo».


