Diego Hernández, nuevo presidente de Codelco
El ex ejecutivo de BHP Billiton explica por qué se cambió al sector estatal y a un cargo donde le pagan el 15% de lo que recibía en Minera Escondida.
Cuando el directorio de Codelco supo que debía nombrar un nuevo presidente de la empresa, muy pocos nombres se barajaron y un sólo favorito: Diego Hernández, a la sazón presidente de Metales de Base de BHP Billiton, el grupo propietario de Minera Escondida, con la mayor producción privada de cobre del país.
Existía, sin embargo, un pequeño problemilla: el sueldo. En BHP Hernández, según estimaciones de mercado, ganaba más menos cinco veces más de lo que le ofrecía la empresa estatal. En estas -para usar un término adhoc al rubro- metalizadas tierras, resulta difícil entender qué hace que un ejecutivo de ese nivel sacrifique buena parte de su estipendio para tomar una pega pública muchas veces ingrata. Más aún considerando que es la primera vez que el sucesor de de José Pablo Arellano se arriesga en el sector estatal.
Hijo de profesores, estudiante de la Alianza Francesa, titulado de Ingeniería en Minas en la Universidad de Chile, Hernández estudió becado en la École Nationale Supérieure des Mines de París. Y ayer, en el edificio institucional de la empresa, le tocó asumir la presidencia ante la mirada escrutadora de los trabajadores, que lo observaban desde las escaleras y los balcones de los pisos superiores. De entradita hizo ver que lo suyo es la minería dura.
«En los próximos días quiero ir al cerro, porque si quise ser ingeniero fue para no estar encerrado en una oficina», dijo.
-¿Por qué un ejecutivo de su nivel deja el sector privado para ir al estatal?
-Primero, porque soy un profesional que ha hecho toda su carrera en la minería y dirigir la principal empresa productora de cobre del mundo es para mí de un atractivo enorme. Además es la empresa chilena que más recursos entrega al Estado y cuyos dueños son todos los chilenos. Eso es una satisfacción adicional.
-Va a ganar mucho menos.
-No, eso no importa, la plata no es lo principal en la vida. Acá tengo desafíos muy importantes.
-¿Cuáles?
-Para todas las empresas mineras es importante crecer y particularmente para Codelco. En general la industria tuvo muchas inversiones acá en los 90, pero hoy nuestros yacimientos están maduros. Las leyes están cayendo y se requiere una nueva ola de inversiones para mantener las producciones actuales o superarlas. Esto no se puede postergar sin afectar a la empresa lo que me desafía enormemente.
-¿Cómo ve la privatización?
-Ese tema no le compete a la administración. Nosotros estamos acá para administrar esta empresa de la mejor manera posible con los recursos que tenemos. Lo que hace el dueño no es algo que nos compete a nosotros.
-¿Revisará los planes de inversión?
-Siempre hay que ir revisando, pero los planes que existen tienen diferentes grados de madurez, según el proyecto. Hay algunos cuya ejecución ya se inició y esos no se van a modificar. El resto se irá corrigiendo de acuerdo a lo que indiquen los estudios.
-¿Qué mino es, no?, decían las trabajadoras
Golborne mató en Codelco
El primer comentario de algunas trabajadoras de Codelco sobre el ministro de Minería Laurence Golborne en el cambio de mando de la empresa estatal no fue precisamente técnico. «Oye, y dónde está el ministro», preguntaba una a su colega. «Ahí poh, adelante, al lado del canoso. Ah verdad, ¿qué mino es, no? Golborne ajeno al grupo de admiradoras que se está incubando en la empresa, sólo escuchaba la canción «Si somos americanos», de Rolando Alarcón. Un dato curioso para un ministro de Piñera.


