Mariano Rojas rompió su silencio ante comisión de la Cámara Baja
Lleno de interrupciones, frases altisonantes, chistes fomes y preguntas sesudas estuvo la sesión de ayer de la comisión de la Cámara de Diputados sobre Desastres Naturales, que en realidad investiga todo lo que ocurrió tras el terremoto del 27 de febrero. La gracia de esto es que, por iniciativa propia, compareció el ex director del SHOA, Mariano Rojas, destituido tras el desastre.
Rojas llevaba una carpetita para cada parlamentario y una preparada exposición con power point para clarificar hasta el detalle más nimio. Partió refiriéndose a las funciones del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, siguió describiendo técnicamente las características de un tsunami («es una variación anormal del nivel del mar», para que usted sepa) y luego explicó, con horas precisas y minuciosos apuntes, su versión de lo ocurrido aquella madrugada.
Rojas indicó que por protocolo el SHOA debe avisar a 70 destinatarios cada vez que se da una alerta de tsunami. Ese día pocos recibieron la noticia. ¿Por qué? Porque las comunicaciones fallaron. Sin embargo, según Rojas, la Onemi recibió el mensaje y solicitó confirmación vía fax, condición que SHOA pudo cumplir pasadas las 4 de la madrugada. Orgulloso, apunta que su ex institución «fue la única que emitió una alerta» y que la decisión de cancelarla poco después fue suya. «La tomé yo, yo era el jefe y lo hice con los antecedentes que entonces había».
Consultado sobre si el mensaje enviado a la Onemi carecía de claridad, Rojas sostuvo que «no era confuso para un organismo técnico». Añadió que recién «a las 9 de la mañana supimos que algo había pasado en Talcahuano», lo que causó sorpresa entre los parlamentarios, y redondeó diciendo que «si la Onemi tenía dudas (sobre el tsunami), debió preguntar ‘oiga, está seguro?'». Para no detener la seguidilla de datos espeluznantes, confesó que «nunca conversé con la directora de la Onemi. Siempre supusimos que la alerta de tsunami estaba dada (por parte de Onemi). No puedo preguntarles a todos si cumplieron con su deber».
Rojas explicó que si bien los organismos técnicos internacionales, como el Pacific Tsunami Warning Center (PTWC), recomendaban dejar la alerta declarada hasta las 21 horas de ese mismo 27 de febrero, él consideró que no era necesario. «Imagínense, había personas atrapadas en los edificios. Había que rescatarlas, nosotros pensamos en el bien de todos». El ex mandamás del SHOA asegura que los antecedentes eran claros y que sus instrumentos no auguraban nada terrible, por eso se canceló la alerta.
«Soy hijo, hermano y padre de marino. Orgulloso padre de un guardiamarina. Por eso no he querido hacer más olas de esto», dijo posteriormente, para explicar por qué pese a estar dolido con algunas personas de su ex institución, ha preferido guardar silencio.
El diputado Jorge Tarud quiso entonces saber si el personal del SHOA sabe inglés, pues quizás el problema era que no entendieron el mensaje enviado por el PTWC desde Estados Unidos. «En general hay buen nivel, pero no todos son bilingües».
Ante la solicitud realizada por algunos parlamentarios de escuchar grabaciones de las cosas que contaba Rojas, su respuesta fue clara y con indirecta incluida: «Nosotros no grabábamos las conversaciones, porque trabajamos bajo un concepto de honor. Pero aprendimos y ahora las grabamos».
Soy hijo, hermano y padre de marino. Orgulloso padre de un guardiamarina. Por eso no he querido hacer más olas de esto
A votar, a votar
Interrupciones a cada rato
Justo cuando el testimonio de Rojas se ponía más sabroso, un maldito timbre interrumpía todo. Era el llamado a votar. Los diputados debían abandonar velozmente la sala donde se realizaba la sesión de la comisión, dejar abandonado a Rojas, votar y volver raudos para que éste siguiera exponiendo. El ruidito interrumpió tres veces el trabajo de la comisión, causando la ira de Jorge Ulloa, el diputado UDI que preside la instancia.
Críticas al comandante
Rojas está dolido
El capitán de navío (r) dijo estar dolido por todo lo que ha ocurrido, destitución suya incluida. «Aquí hay una investigación técnica, y por razones reglamentarias yo lamentablemente no tuve la oportunidad de plantear mi posición, y yo no comparto lo que indica el informe. Tengo la confianza de que la justicia va a aclarar las cosas. Yo no comparto lo que dijo el comandante en jefe (de la Armada) respecto al no cumplimiento de esto», dijo Rojas, quien luego no quiso ahondar en sus dichos.


