Fue hallado por partes en las cuevas Hohl Fels, al sur de Alemania, y los científicos creen que se trata del primer juguete sexual de la historia, calculándole unos 28 mil años de antigüedad.
Un portavoz de la Universidad de Tubingen contó que se trata de un falo de piedra muy pulido, de unos 20 centímetros de largo y que incluye unos anillos tallados alrededor. Creen que cuando no era usado para dar placer sexual, se ocupaba para encender fuego.


