Chilena que vivía en Logroño junto con su esposo y sus dos hijos se había ganado un subsidio
Una explosión de gas cobró la vida de toda la familia. Queremos saber qué fue lo que sucedió, dice su hermana Irma.
En la casa de Irma Saa se respira tristeza. La luz es tenue en este hogar de Santa María, comuna cercana a San Felipe, pero en un rinconcito una vela ilumina algunas fotografías familiares. En ellas aparece su hermana Marta, de 49 años, el esposo argentino de ella, Roberto Videla, también de 49, y los pequeños hijos de ambos, Exequiel, de nueve, y Katherine, de ocho. Todos ellos murieron el sábado en Logroño, España, al explotar el edificio en el que vivían, aparentemente por una fuga de gas.
«Nos llamó mi hermana Violeta, que vive en Mendoza, para contarnos lo que había pasado. Hace como una semana yo había hablado con ella y estaban súper felices, porque habían salido sorteados para una casa. Mil familias habían postulado y ellos eran uno de los ochenta beneficiarios», cuenta Irma, bastante afectada.
El 2003, Marta y Roberto, que llevaban 17 años casados, se habían ido desde Mendoza, donde vivían, hacia España. En ese país ella cuidaba unos niños y él trabajaba en una bodega de vinos.
«Marta se fue en 1988 a Argentina. Estudió párvulos acá y trabajó en un hogar de menores en San Felipe, pero cuando se fue se puso a trabajar en un centro de esquí en Los Andes, donde conoció a su marido», cuenta Irma, mientras su madre, Mónica Lazo, la escucha con la vista perdida. Es la segunda hija que se le muere.
Irma sigue recordando cosas de su hermana y Rubén, un hermano, cuenta la vez que él casi pierde la vida también por culpa de un balón de gas mal cerrado. «Le costó como diez años quedar embarazada. Se hicieron un tratamiento y nos les resultó. Tiempo después, cuando ya no lo estaban buscando, quedó embarazada de Exequiel», dice Irma y su madre acota: «Estaba tan grande el niño. Era igual a su padre».
Ningún organismo oficial chileno ni español se ha comunicado aún con los familiares de Marta, así que lo primero que harán hoy será ir a la embajada de España. «Ojalá que nos puedan ayudar. Queremos saber qué fue lo que pasó en el edificio para que explotara de esa manera», dice Irma.


