Lo creó una ingeniera canadiense para ser usado en situaciones de emergencia
Imita los principios de la sofisticada máquina médica VAC, que succiona secreciones estimulando el relleno de la lesión.
El ingenio de la canadiense Danielle Zurovcik ha sacado aplausos en varios países, pues replicó una sofisticada máquina médica usando artículos simples y tan baratos que en conjunto no sobrepasan los 3 dólares, unos 1.570 pesos chilenos.
Ingeniera y estudiante de un doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Estados Unidos, la rubia hizo un sistema «casero» para acelerar la cicatrización de heridas, basándose en los principios de la presión negativa. O sea, la succión.
Compró una bomba de fuelle (plástico con forma de pera- acordeón), una manguera, gasa o esponja, y una película de nylon transparente, como el papel film que se usa para conservar alimentos. Con esos materiales, pasó a la acción: primero, desinfectar la zona de la lesión y acomodar la gasa justo en el orificio de la piel. Luego, poner la manguera ahí mismo, sellar el área con la película de nylon, presionar la bomba plástica para quitarle el aire, ponerle el tapón y conectarle el otro extremo de la manguera. Y listo, comienza la succión.
«La idea es usarlo para tratar heridas en situaciones de emergencia», dijo ella a la web de su instituto, advirtiendo que «la presión se mantiene mientras no haya una fuga de aire».
Reacción del cuerpo
El doctor Andrés Valdivieso, del Centro Avanzado de Tratamiento de Heridas (CATH), explica que el sistema médico original que emuló Zurovcik se llama Vacuum System Continuous (VAC), «que es un sistema de aspiración continua que tracciona el tejido a presiones constantes para estimular la granulación (relleno de herida) y la circulación sanguínea, disminuye la carga bacteriana y evita la maceración».
-¿Pero succiona secreciones, aire o sangre?
-Extrae secreciones infecciosas o normales de una herida para mantenerlas limpias y promover la cicatrización. Por lo mismo, está contraindicado para lesiones que estén sangrando.
Respecto al VAC casero, le parece «una idea interesante para pacientes de escasos recursos, pero no se puede comparar con los efectos de la máquina profesional que succiona a una presión constante. Pero entre tener algo y no tener nada. Sí ayuda».
El doctor Sergio Valenzuela Roediger, médico cirujano del Instituto Nacional de Heridas, no le tiene mucha fe al invento de la canadiense. «No se detalla la presión con la que aspira y cuando el contenedor se llena de aire, disminuye la presión. La gente tendría que volver a vaciarlo y eso hace que sea un circuito contaminado. Es un proyecto de investigación valioso, pero aún faltan estudios en profundidad», dice.
-¿En qué heridas se usa?
-Heridas crónicas y exudativas, como producidas por pie diabético e infecciones abdominales. El VAC se conecta las 24 horas del día a la herida y es una maleta cerrada que lleva una manguera conectada a la herida y que el paciente no tiene que cambiar. En cambio, si el tamborcito casero se llena y no hay normas de asepsia adecuadas, pueden generarse infecciones.
Y hay un proyecto en RuandaProbado en heridos del terremoto de Haití
Danielle Zurovcik ya mandó una partida de VAC artesanales a Haití, para probarlos con heridos del terremoto. «En el corto plazo, se hizo una evaluación sistemática de las heridas y se comprobó que el proceso de curación ya estaba en marcha», contó a la web del MIT.
Ahora trabaja en una versión mejorada de su invento, que genere una presión más constante y sea de tamaño más pequeño para comodidad del paciente. Ya está en conversaciones con una empresa en Ruanda para fabricarlos masivamente y antes de fin de año viajará para allá probarlo en terreno, ya que «sus clínicas están llenas de heridos».


