El Chocolo volvió para desordenar la cárcel

Fecha:

Roberto Pino fue uno de los 81 reos que murieron calcinados

Cortejo ingresó en contra del tránsito para poder llevar el ataúd a las afueras del penal.

Cuando el séquito de deudosque acompañaba el cuerpo de Roberto Pino, conocido como el Chocolo, llegó a las cercanías de la cárcel de San Miguel, el ambiente ya era tenso. El muchacho de 22 años fue uno de los 81 reos que fallecieron en el incendio y sus amigos y familiares querían despedirlo como la tradición carcelaria lo indica: llevando el ataúd hasta el mismo penal.

Pero Carabineros ya había tenido problemas con este ritual. Dos horas antes, a las 11 de la mañana, la despedida de otro interno, Germán Cabrera, de 19 años, había terminado en incidentes. Los pasajeros de un vehículo de la caravana se pusieron a saltar arriba de un Lada que estaba estacionado, provocándole serios destrozos. Incluso, en medio de la procesión se lanzaron varios disparos al aire.

El incidente había sido razón suficiente para que un bus de Carabineros se estacionara en la calle Ureta Cox y bloqueara el paso a cualquier otra comitiva fúnebre. Este obstáculo no detuvo a los amigos y familiares del Chocolo.

Cuando se encontraron con el bus estacionado empezaron a tirarle piedras. Carabineros respondió lanzando agua e impidió el paso. Menos de diez minutos después, cuando ya parecía que los reos de la San Miguel no podrían despedirse de su ex compañero, que cumplía pena por porte ilegal de armas y robo con homicidio, la caravana ingresó en contra del tránsito por Ureta Cox, luego de darse una vuelta por detrás de la cárcel.

A esa hora varias personas aguardaban en el lugar para ingresar al penal y visitar a sus familiares. Todos aplaudían la osadía del cortejo y se unían al tenso festejo. Mientras, desde el interior de la San Miguel los reos sacaban por las ventanas fierros con espejos en los extremos para observar la impactante escena.

Los familiares sacaron el ataúd de la carroza para exhibirlo ante los presentes entre aplausos y gritos. Y cuando la procesión de vehículos se retiraba del penal, algunos deudos se ensañaron con un zorrillo de Carabineros, el que rápidamente lanzó gas lacrimógeno, provocando la estampida de la gran cantidad de gente que se encontraba en el lugar. Después del homenaje, el Chocolo siguió su camino.

Recuadro :

Huelga hambrienta

Gendarmería anunció alerta máxima para las 88 cárceles del país debido al tenso clima de las últimas horas. En la San Miguel, los reos se encuentran en huelga hambrienta, que consiste en recibir todas las raciones alimenticias preparadas por el penal para revelar las deficiencias del sistema.

Día movido

Desde temprano se vio a gran cantidad de mujeres haciendo cola para ingresar al penal. El primer cortejo que llegó a las afueras de la cárcel de San Miguel provocó destrozos en un auto rojo, propiedad de un hombre que había ido a visitar a un pariente. Después llegaron los amigos y familiares del Chocolo para rendirle homenaje.

Y muy obediente

Conductor de carrozas extremo

Jorge se sube y se baja del auto rápidamente. El hombre está nervioso y cómo no, si maneja la carroza que traslada a Roberto Pino. El hermano del Chocolo va a su lado y no permitirá que no sea despedido como corresponde, por eso el conductor accede a ingresar al penal en contra del tránsito. «¿Que si tengo experiencia en cosas así? Muy poca», dice y parte a tomar el ataúd para que sea mostrado en plena calle.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...