La enésima intentona de Canal 13 por hacer historia en la franja matinal concluyó ayer con una frase colmada de humor negro expelida por el editor periodístico de «Viva la mañana», Sebastián Saldaña. Anunció con tétrico sarcasmo «se nos viene la noche.», refiriéndose al grupo tropical así llamado.
Antes y después de eso, el llanterío desconsolado de los integrantes del espacio, apretujados unos contra otros, llenando el plano de la cámara y abrazándose sin poder contener la emoción, como si estuvieran a punto de ser fusilados. Bueno, la cesantía en estos días y siempre es como una condena. No de muerte, pero sí de estrés.
Pero bien podría venirse una alborada esplendorosa si se cambiara el chip y se dejara la impaciencia de lado. Los resultados de un proceso llegan cuando el DT a cargo es el mismo y no cuando los toma un adiestrador interino. Es sintomático que justo cuando «Viva la mañana» se relajó, ante la inminencia del término del actual proyecto, le empezó a ir mejor, lo que se mostró en pantalla se notaba más enjundioso y real.
Es de esperar que para la próxima temporada de «Viva la mañana» el espíritu de largo plazo realmente se haga carne en la deuda programática histórica del 13. La llegada de Tonka Tomicic, Martín Cárcamo y Jacqueline Cepeda entre otros deja establecido claramente que para este canal el 2011 AM será el escenario de la madre de todas las batallas. Ambos no vienen a probar suerte ni a ver qué pasa, sino a acompañarnos por un buen tiempo.
Este año ha sido importante para la obsesión matinal de Canal 13 porque ha significado la consolidación de tres elementos. Uno es Francisco Saavedra, inquieto notero con insospechadas proyecciones si le dieran la carta blanca que pide a gritos. Se peina con la veta humana en sus notas y tiene gran sentido del espectáculo sin perder rigor investigativo. Otra pieza que subió su estatus este 2010 fue Carolina Correa, ahora chef y animadora. Y el tercero de este cuerpo de rescatistas es Daniel Fuenzalida, que ha tomado la nueva oportunidad que le ha dado el canal con una madurez y una creatividad encomiables.
Y a no desechar a Sebastián Jiménez y Fernanda Hansen, dos conductores improvisados a quienes bien se les podría encomendar misiones menos protagónicas pero no por eso menos dignas y necesarias para parar la olla y más relacionadas con sus habilidades específicas. Él (de profesión veterinario) podría tener a su cargo una sección orientada al cuidado de mascotas y ella (originalmente periodista) entrevistas en profundidad con personajes procedentes de todos los ámbitos de la actividad nacional. Es hora de deponer el orgullo y lanzarse, todos juntos, a cazar pájaros volando bajo.


