Poco humor en La Moneda: le cortaron las alas a Katherin Olivos
Llegó a presentar un homenaje a la mujer sureña a las puertas de Palacio. Ahí se encontró con la jefa de Bienes Nacionales y se la llevaron detenida.
Pudo haberse ganado un buen resfrío la modelo Katherin Olivos. Se paseó por Las Condes y el centro de Santiago con tiernas alas de angelito, un lindo colaless y una peluca blanca como la nieve. Arriba, solo el pelo y unos cuadritos adhesivos le tapaban los pechos.
Los oficinistas la siguieron sacándole fotos con celular, los obreros le pedían permiso, la tomaban de la cintura y se retrataban con ella. Era el día de gloria de la chica-angelito, oriunda de San Javier, con infancia en Concepción y avecindada en la capital. Ella quiso elevar un homenaje público a la mujer sureña a tres meses exactos del megaterremoto.
«Esto es una instalación artístico-urbana-cultural con la que queremos llamar la atención de los medios. Que recuerden que aún hay gente en el suelo», explicó Rodolfo Kunstman, el hombre que tuvo la idea de sacarle la ropa a Katherin, modelo de 34 años y curvas impecables.
Al mediodía salió a recorrrer Avenida Apoquindo, donde se ganó los piropos más refinados que se recuerden (ver recuadro). En la tarde repitió la marcha, pero en el centro de Santiago.
«Manifestaba ser un ángel»
Así aterrizó a las 17 horas en la Plaza de la Constitución, frente a La Moneda. Al acercarse a la puerta de Palacio se encontró de frente con la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot, quien venía saliendo apoyada en sus muletas.
«Ministra, tómese una foto con el ángel», le gritó Kunstman. Parot hizo una mueca de sorpresa y le dijo que no. «Ahí sentí que me tomaron dos carabineros y me dijeron que estaba detenida. Yo no entendía nada. No alcancé ni a sacarme las alas», contó Katherin Olivos, tras pasar casi una hora y media en un frío calabozo de la Tercera Comisaría, hasta donde le hicieron llegar un pantalón de buzo y una chaqueta. «Casi muero del frío. Menos mal que me dieron un café», agregó el angelito.
La razón de su detención fue: ofensas al pudor y las buenas costumbres. «O sea, la falta es por la poca ropa que llevaba en ese momento», contó el subteniente Felipe Arancibia. «Se encontraba con dos cuadritos pequeños, los cuales mantenía en sus pechos, un par de alas blancas y manifestaba ser un ángel», agregó.
Kathy no piensa detenerse
Armó un taco de una cuadra en Las Condes
A Kathy Olivos le llovieron los piropos más refinados en Avenida Apoquindo, donde ayer por la mañana comenzó su performance solidaria. «¿Cómo me dijeron que ya no se hacían milagros?», le dijeron desde la otra vereda. «Primera vez que tengo ganas de morir, para estar con ese angelito», le lanzó otro. Ni hablar del taco de una cuadra que su paseo generó justo en la esquina con Augusto Leguía. «Me encantaría repetir la experiencia», dijo ella y explicó que la próxima semana su campaña culminará con una fiesta a beneficio de las mujeres de la Séptima Región..


