Su mamá se enteró por Facebook del caso y tuvo que cambiarse de ciudad
Compañeros lo ridiculizaban, trucaban fotos y lo hostigaban. A mi hijo me lo destruyeron, dice Ivonne.
«M» era el alumno nuevo del curso y por más de un año soportó su calvario en silencio. No le contó a nadie que sus compañeros de séptimo básico se burlaban de él en forma cruel y a ratos matonesca.
Este año la historia, que tuvo lugar en el colegio The American School, de Puerto Montt, pudo repetirse, de no ser por una casualidad: la nana de «M» encontró en Internet fotos del niño de 13 años donde era ridiculizado con montajes homosexuales, agresiones físicas. Ella se las mostró a Ivonne, la mamá del escolar.
Era una página de Facebook donde, además, compañeros de curso del chiquillo buscaban reunir a 400 seguidores. Con esa meta, «M» sería rapado. Días antes de este descubrimiento, Ivonne le había cortado el pelo a su hijo. El corte quedó mal y las burlas tomaron más fuerza. Otras amenazas también se concretaron.
«Le cortaron unos mechones», cuenta Ivonne, que fue a reclamar al colegio. Dice que las autoridades no la pescaron, argumentando que «las fotos fueron subidas a la red desde un computador ajeno al establecimiento». Asegura además que «nunca los profesores me dijeron nada. Fui a cada reunión y me reuní con los directivos, y cuando pregunté por mi hijo dijeron que se había adaptado bien al curso».
Las imágenes que vio en Internet esta profesora eran la mínima parte del terrible caso del niño. Investigando, Ivonne supo que era hostigado desde que llegó al colegio. «En una foto aparece un compañero agarrándole la cabeza a mi hijo. Una agresión física agarrando al más débil», explica. Entonces entendió por qué desde mediados del segundo semestre del 2009, «M» no quería ir al colegio y en ocasiones tenía fiebre y dolores intestinales a la hora de asistir a clases. «Él nunca me dijo nada. Yo le preguntaba qué pasaba y me decía que no le gustaba el colegio, que los profesores eran aburridos. Y yo como profesora que soy, solidarizaba con mis colegas y le hacía entender que debía respetarlos e ir a clases. Y ahora me duele, porque varios de ellos sabían lo que estaba ocurriendo», agrega.
El silencio de «M» persiste hasta ahora. No hablado con nadie lo que vivió, ni con su familia ni con la sicóloga que lo atiende. Ni siquiera ahora que su familia lo sacó del establecimiento y se cambió de ciudad. «Decidimos irnos a petición de mi propio hijo. Partimos de cero», cuenta Ivonne.
-¿Cómo está su hijo ahora?
-A mi hijo me lo destruyeron. Es otro niño. Era sociable, inteligente, con buenas notas y quedó en nada. Como familia teníamos mucho temor que tomase una decisión drástica, como tantos otros niños y jóvenes que viven situaciones así, y nosotros no habríamos sabido por qué si no fuera por la casualidad de la nana. Pero estamos apoyándolo en todo, dándole mucha protección. Va a otro colegio, le cuesta relacionarse, pero está más tranquilo.
En el colegio, la directora María Urquhart comentó al diario «El Llanquihue» que en este caso se aplicó el reglamento disciplinario, se habló con los alumnos agresores y sus padres y se adoptaron suspensiones.
Habría pruebas de seis niños agrediendo a «M»
Informe habla de daño sicológico grave
La abogada Oriana Llauca representa a la familia del niño. Ya hizo la denuncia en fiscalía y presentó una querella contra quienes resulten responsables. Además, se estampó una denuncia en la Seremi de Educación. «Analizamos el tema y el informe sicológico habla de daño grave, que puede asimilarse con lesiones menos graves. Y en cuanto a las fotos, se puede hablar de injurias», detalla la abogada. En las imágenes recopiladas por la familia como medios de prueba, Llauca dice que se aprecia a seis niños ejerciendo violencia física hacia «M».


