Emilio Gutiérrez vivía con su familia a la orilla del mar en Constitución
El pequeño desapareció junto a su abuelo arrancando del maremoto. La imagen de su padre con la mascota fue elegida entre las mejores del año por la agencia Reuters.
«Aún sigo buscando a mi hijo. Siento una tristeza que no se pasa, no se olvida. me cuesta quedarme dormido en las noches».A Emilio Gutiérrez se le hace un mundo hilar las ideas cuando trata de recordar lo que pasó la noche del 27F. Vive en Constitución y el maremoto arrasó con su casa, sus dos botes y, lo que es peor, con la vida de su hijo de 4 años.
Emilio se hizo mundialmente famoso esta semana porque aparece en una fotografía (que ilustra esta nota) elegida por la agencia Reuters como una de las 55 mejores imágenes del año en el mundo.
En la instantánea, tomada por el fotógrafo Iván Alvarado, él aparece caminando por una calle embarrada y llena de casas en el suelo. Pero no es todo. En un gesto inclasificable, el hombre, de 35 años, lleva en sus brazos una perra, que era la regalona de su hijo desaparecido.
«Me acuerdo que esa madrugada nos despertamos con el terremoto y una media hora después el agua se lo llevó todo. Nosotros vivíamos a pocos metros del mar», recuerda apenas.
Con la llegada de la primera ola, la familia intentó escapar y el papá de Emilio tomó al pequeño en sus brazos. Ambos estaban en un bote al que se le cortaron las amarras y fue arrastrado por las aguas.
La fotografía fue tomada el 1 de marzo, justo el día en que Emilio encontró el cuerpo de su padre. A su hijo no lo vio más.
Su esposa, Sofía Monsalve, se conmovió al ver ayer por primera vez la imagen. Dice que «mi niño se llamaba Emilito José. me acuerdo que queríamos arrancar en los botes pensando que se nos venía una crecida del río Maule. Pero no fue así y mi suegro tomó al niño en sus brazos. Mi hijito se fue con su abuelo».
Sofía está embarazada y pronto será mamá. Esta vez tendrá una niña a la que llamará Emilia en recuerdo del pequeño desaparecido.
«Es bien especial lo que pasó con la perra que mi marido lleva en brazos, la que aparece en la foto. Esta perrita fue la única de nuestros animales que no murió. Se pasó más de tres días aullando, sin querer comer, en las ruinas de nuestra casa. Ella era la mascota regalona de mi hijo», relata.
Emilio y Sofía perdieron su casa, por lo que están ocupando una mediagua. Apenas recuperaron uno de sus botes, que no está en buenas condiciones para navegar. Él gana dinero vendiendo leña y espera que pronto lo ayuden a tener una vivienda definitiva.


