La esposa de Mario Kreutzberger saca la voz
Este año él está resfriado, tomando antibióticos, cuenta.
Temi habla bajito y no le gusta figurar. Así es esta mujer de cabello rojizo, la esposa de Don Francisco, a quien lo sigue a todos lados y estas 27 horas por la Teletón no serán la excepción.
«Yo lo acompaño al teatro, al Estadio Nacional o desde la casa, no duermo nada. A veces me vence el sueño, pero sólo por un ratito. Mi casa está llena de gente trabajando esos días. Es difícil como familia, sobre todo ahora que él está resfriado, tomando antibióticos. Este año hará un esfuerzo doble. Pero dios ayuda y de ahí él saca la fuerza», dice la esposa de Mario Kreutzberger, con quien se casó hace 48 años.
-¿Por qué cree que los chilenos se sienten tan comprometidos con la campaña?
-Eso es maravilloso. Es que uno ve los casos de niños con discapacidad y es gente tan sacrificada, pero están ahí, contentos igual. Eso te hace pensar de que uno no tiene de qué quejarse. Yo soy bien llorona y me emociona todo eso.
-Sí, pero Don Francisco es clave para incentivar a cooperar.
-Es que la gente lo quiere y le cree, eso es tan importante. Lo que me gusta de mi esposo es su humildad, todo lo que hace y pide es del corazón. Pero ya son muchos años en esto. me encantaría que saliera gente joven o que asumiera esa responsabilidad la gente que hay.
-¿Quién le gustaría que remplazara a su marido?
-No sé, hay varios animadores, pero se tiene que dar de forma natural, no un traspaso de mando. A esa persona le debe gustar esta obra.
-Bueno, la Vivi le ha seguido los pasos a su padre.
-Es que ella traía ese gen, desde chiquitita se subía al jeep escondida y cuando ya estaba en el canal salía y estaba feliz con las cámaras. Y ¿sabes?, ella tiene una hija, Sharon, de 14 años, que hace lo mismo. Le encanta. Yo creo que será la continuación, la tercera generación de la familia en televisión


