Bárbara Parra, de 18 años, lamenta lo ocurrido
Cuenta que en la mañana ella dormía en otra pieza y él, cuando no la vio, salió a buscarla. Me di cuenta a las 11 de la mañana de que no estaba, explica
Después de dormir un par de horas, abrió los ojos y, casi como en un sueño, al fin Ariel Ignacio se encontró con su mamá. Eran las 16:30 y habían pasado casi 10 horas desde que un conductor del Transantiago lo encontró caminando solo, en la esquina de Vicuña Mackenna con Departamental.
El niño de 2 años, 11 meses y 17 días protagonizó una impactante aventura. Temprano en la mañana, abrió la puerta del departamento donde vive y, como la puerta de la calle del edificio no estaba cerrada, se escabulló sin que nadie lo viera.
Así avanzó un par de cuadras, apenas vestido con un pantalón de buzo y una polera con un dibujo de un elefante. Freddy Pardo, que se había subido a su bus a la una y media de la madrugada, se encontró con la sorpresa pasada las seis de la mañana. «Paré y dejé gente. Cerré las puertas y veo que viene un chiquitito caminando. Me detuve, abrí las puertas y el niño se iba a subir a la máquina. Puse el freno de mano, bajé a tomarlo y se me abraza al cuello, preguntando por la mamá. Me saqué la parka, lo abrigué y llamé a Carabineros. Venía llorando, orinado y con mucho frío», cuenta el conductor de la línea 210.
Ahí comenzó el misterio. El niño solo decía que tenía dos años, daba sus dos nombres y el de su mamá, pero, de apellidos, nada.
Durante horas el niño se transformó en el chiche de los funcionarios de la 50 Comisaría de La Florida y luego, de la 35 de Menores, a la que fue trasladado. Lo bañaron, uno de los carabineros le llevó ropa de su hijo, le dieron leche, lo trasladaron en furgón policial a constatar lesiones al hospital y hasta lo hicieron jugar con trenes, autos y las placas de los funcionarios.
Luego del mediodía apareció su mamá.
«Estoy súper mal, ayer me quedé dormida, porque el niño se quedó viendo monitos en otra pieza. Cuando no me vio, yo creo que salió a la calle a buscarme. Me di cuenta a las 11 de la mañana de que no estaba y la puerta estaba abierta hasta atrás. Lo salí a buscar por todos lados y no lo encontré», relató la madre del niño, Bárbara Parra, de 18 años.
El niño fue entregado a su tía durante la tarde, pero el tribunal deberá determinar hoy quién se queda con la tuición. «Ella está muy arrepentida, sabe que fue un descuido, pero que no se volverá a repetir», contó Marcelo Parra, abuelo de Ariel.
-Su paso por las comisarías
«Es cariñoso, regalón y le gusta andar en brazos»
Le gusta Michael Jackson y le encanta la película Toy Story. Ariel, el intrépido niño, encantó a los funcionarios policiales que estuvieron con él. Una de las más flechadas fue la aspirante a oficial Daniela Valdivia. Ella lo fue a buscar y lo cuidó. «Es muy cariñoso, es regalón, le gusta andar en brazos. Fue más fácil de lo que pensábamos. No se quejaba, no lloraba, ni nada», recordó.
La futura carabinera además dijo que fue impactante verlo en la calle. «Me conmoví mucho, porque tengo sobrinos de esa edad, pero el niño estaba en buen estado y no tenía lesiones», concluyó.
-Una aventura con final feliz
6:30 El chofer Freddy Pardo encuentra al niño en la calle y lo abriga con su parka.
9:00 Carabineros se hace cargo de él. Él juega con radiopatrullas en miniatura.
13:45 Llegan los padres del niño a la 35 Comisaría de Menores, en Providencia.
16:30 Autorizan a Bárbara Parra a entrar a ver a su hijo. El niño dormía siesta


