Abogado de la ex alcaldesa de Maipú relata que la pelea en la cárcel comenzó por una redada de Gendarmería
Giovanni Calderón dice que Barriga no tiene ningún conflicto con las reclusas, no genera roces, al contrario.
Lejos de aclararse, el enfrentamiento carcelario entre Cathy Barriga y María Leonarda Villalobos acumula nuevos detalles que han modificado la versión inicial de lo ocurrido la semana pasada en el penal de San Miguel. El incidente motivó una investigación y un informe elaborado por Gendarmería al Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, que culminó con el traslado de la imputada del caso Audio a la Cárcel de San Joaquín.
Giovanni Calderón, abogado de la ex alcaldesa de Maipú, recalca que el origen del incidente estuvo en que su defendida «se negó a participar en un reportaje televisivo planificado por Villalobos con el objetivo de que la cambiaran de recinto de reclusión. Ella le planteó esa estrategia a Cathy, al inicio, antes de que se fuera con arresto domiciliario, pero no estuvo de acuerdo y como consecuencia esta señora empezó a articular cosas en contra».
Durante los días que Barriga pasó con arresto domiciliario total, entre el 18 y el 26 de diciembre, recibió un mensaje telefónico de una interna, contándole que Villalobos hablaba mal de ella. De vuelta en el penal, Gendarmería realizó una redada en el módulo 2, donde ambas estaban presas. En una celda encontraron unos celulares, que fueron requisados.
Según Calderón, «fue la señora Villalobos la que indujo a pensar al resto que Cathy había dado el soplo de que había celulares en las celdas». En ese momento, ratifica, algunas reclusas «le gritaron sapa», acusándola de delación. El conflicto escaló, cuando también comenzaron a golpearle la puerta del baño cuando la ex alcaldesa lo usaba.
«La amenaza la hace una tercera persona, aparentemente instigada por la señora Villalobos, quien tenía una relación más estrecha con las personas que amenazaron a Cathy», agrega.
Calderón argumenta que su representada ha tenido un comportamiento ejemplar en su calidad de reclusa y que comparte celda con dos haitianas. «El informe de Gendarmería da cuenta clarito que Cathy Barriga tiene una adhesión a las normas internas que no tiene Leonarda Villalobos. No tiene ningún conflicto con las reclusas, no genera roces, al contrario. Yo he sido testigo, tiene una súper buena relación con el resto del módulo».
En contraste, arguye el abogado, Villalobos «tendía a aislarse, formar grupo aparte y ahí se originó este incidente que terminó en una amenaza que dio cuenta Cathy Barriga a las autoridades de Gendarmería».
¿Cathy quedó muy preocupada?
«Siempre ha estado tranquila. Naturalmente esto puede generar problemas de seguridad por el escándalo público. Ella evaluó no presentar la denuncia porque sabía que podía producirse esto y el efecto es complejo».
Lectura y escritura
Interrumpiendo sus vacaciones, Alejandra Borda, abogada de María Leonarda Villalobos, reconoce que «han salido distintas versiones que provienen de un sector que no es el nuestro. Nosotros no habíamos hecho declaraciones. Se habló de una pelea por un hervidor. Después aparece el informe de Gendarmería, que nos genera bastante sorpresa, y ahora aparece el nuevo abogado en medios de comunicación señalando que esto había partido por un origen distinto. No sé cuál de las versiones avanzará».
La abogada cuestiona la veracidad de la reciente versión de los hechos: «Jamás está en nuestra voluntad trasladarla a Capitán Yáber. No tiene sentido y resulta ilógico pensar que existiría un tipo de plan para que se vaya a otro penal. Va en contra de todo lo que hemos hecho durante los últimos meses».
¿Es cierto que se enojó porque la ex alcaldesa no quiso participar en una entrevista con TVN?
«Mi representada ha recibido propuestas y ofertas de casi todos los medios de comunicación y siempre la respuesta ha sido negativa, no ha querido dar entrevistas. Nos genera bastantes dudas el objetivo de esta denuncia. Se habla de una amenaza, pero no se sabe qué tipo de amenaza, en qué consistiría, quién la hizo, es extraño. Es una denuncia en que se supone que hay hostigamiento por no querer participar en un plan que no tiene asidero».
¿Está mejor o peor en San Joaquín?
«Está bien físicamente, bien de salud. El lugar donde ella fue destinada tiene un espacio donde puede estar cómoda, tiene una cama. Creemos que está mucho mejor porque cualquier cosa que la aleje de situaciones de conflicto o cualquier cosa que distraiga del foco específico de su defensa jurídica no es bueno».
¿Ha tenido muchas peleas dentro de la cárcel?
«No ha tenido conflicto específico con alguna interna. María Leonarda es una persona bastante retraída, se dedica a la lectura, a escribir, no es mucha la interacción que tiene con otras internas».


