Está pendiente si debe evacuar su casa por los enormes incendios que arrasan la ciudad
El aire se volvió asqueroso y mucha gente anda en la calle con mascarillas, cuenta Renato Valdivia, hijo de Claudia Conserva.
«Estamos con los dedos cruzados esperando que no tengamos que evacuar nuestra casa», cuenta Beto Cuevas, desde su vivienda en el sector de Sherman Oaks, en Los Angeles, California. El gran incendio que avanza por varios puntos alrededor de la ciudad ha destruido ya miles de casas y ha dejado 10 muertos en una situación que «Los Angeles Times» ha llamado «una tormenta de fuego» que no tiene parangón en la historia de la urbe.
El barrio donde vive Cuevas está «en medio de todo», es decir entre otros focos de incendio. «Estamos a merced del viento. Hoy no hay vientos muy fuertes, pero anuncian que la semana que viene los tendremos», afirmó en un video que subió la tarde del viernes a su cuenta de Instagram.
«Estamos nerviosos e intranquilos, pero con la fuerte esperanza de que suceda un milagro y que los bomberos contengan este monstruo que se está comiendo esta ciudad», sostuvo.
Renato Valdivia, el hijo de Juan Carlos Valdivia y Claudia Conserva, se ha quedado en Los Angeles unos días. Desde el lugar donde se encontraba, en Santa Monica, vio hace un par de jornadas cómo el humo comenzaba a inundar la ciudad. Poco después, la zona fue evacuada pues está cerca de Palisades, el área más afectada, donde las llamas destruyeron barrios completos. «Los Angeles está medio paralizada, todo el mundo está en shock. El humo está muy fuerte, el aire se volvió asqueroso y mucha gente anda con mascarillas», comenta al teléfono desde la ciudad. Por las calles, dice, se ve mucho movimiento de bomberos y policías, que tienen la misión de evitar los saqueos que ya se han empezado a producir.
En una zona elevada, sobre Palisades, se encuentra la casa de la periodista chilena Yenny Nun. Su calle ahora se volvió cenizas, incluido el condominio en que vivía su vecino, el actor Steve Guttenberg («Locademia de policía»). «Mi casa sólo quedó con daños menores en unas ventanas. Ha sido una suerte enorme porque se quemó la propiedad que está a mi derecha y el club a la izquierda, pues al otro lado de la pandereta existe una piscina que evitó que se expandiera el fuego», relata.
Nun comenta que las fotos de su vecindario dan cuenta de «una escena apocalíptica», por lo que valora aún más que quedar en pie la vivienda en la que habita hace 42 años.
«El sector, con cerros y quebradas, es muy parecido al que hay en Valparaíso y Viña. Hemos sufrido una gran sequía que sumando el viento, crea las condiciones del incendio. Yo lamento mucho lo que ha pasado con la gente. Se quemaron los dos supermercados a los que iba a comprar, la cafetería a la que pasaba día por medio y la boutique donde compraba ropa. No lo puedo creer», agrega.
La suerte ha acompañado a Tom Hanks. La estrella de cine, que vive en el sector alto llamado Riviera, más allá de Palisades, no se ha visto afectado, según medios como «Daily Mail». Su mansión valorada en 26 millones de dólares y construida al borde de un acantilado, ha quedado intacta, pese a que su hijo Chet escribió en Instagram hace un par de día que el barrio donde creció estaba quemándose.
En el vecino barrio de Brentwood se encuentra la vivienda de Harrison Ford, con un valor de 12 millones de dólares. El actor debió evacuarla y algunos medios lo captaron muy preocupado mientras se bajaba de un auto policial que lo transportó para que revisara en qué estado estaba su propiedad.


