Gazi Garib reinventó las flashcards, tarjetas que enseñan a pensar a los niños
Gigantes de los juguetes le compraron su idea y ya vendió 180 mil unidades.
Volver a pensar como un niño es un ejercicio imposible para la mente cuadrada de un adulto. Gazi Garib, master en educación de la U. de Stanford, tiene como profesión hacerlo. Para armar su última herramienta educativa estuvo dos años trabajando en una playa tratando de pensar como un cabro chico. Su idea era mejorar las flashcards, tarjetas educativas que sirven para desarrollar las habilidades cognitivas de los niños: agrupar, relacionar, ordenar por categorías, etc. En su versión original son esos cuadrados de cartón con dibujos o letras muy grandes que se pueden ordenar como puzzles para formar diferentes palabras o números.
«Yo encontraba que eran muy básicas y que no se aprovechaba todo su potencial. Eran de gran tamaño, lo que condicionaba un uso más lineal y, por lo tanto, menos creativo y tenían muy poca innovación didáctica de acuerdo a los últimos avances», cuenta Garib.
Luego de cursar su master en Stanford, Garib pensó cómo mejorar las flashcards.
«Me metí en la mente de un niño y frente a cada imagen o símbolo volvía a cero y pensaba que era la primera vez que la veía. Un niño de tres años no hace relaciones y ve el mundo de forma unitaria, por lo que tenía que tratar de pensar de esa forma», cuenta.
Durante dos años trabajó en su casa de la playa tirando ideas.
«Trabajé día y noche sin horario y cuando tenía un prototipo, lo probaba con los niños de la escuela de acá. Así fui mejorando y probando muchas cosas», cuenta Garib.
El resultado fueron nueve grupos de tarjetas para niños de entre 3 y 9 años que tienen muchas más posibilidades de relacionar imágenes y símbolos. Luego de eso sólo quedaba meterlo en el mercado. En 2009 Garib se ganó un fondo Innova de Corfo, con lo que puso financiar sendos viajes a las ferias de juguetes de Toysferia y Nuremberg, dos de las más importantes del mundo. Tres empresas, Dino Toys, checa; Toyster, brasileña y Brainy Baby estadounidense le compraron el producto.
«Vendimos 140 mil unidades afuera y 80 mil en Chile», cuenta Garib ( www.naturanativa.com).
En cifras1,5 millones de dólares en tarjetas se vendieron en un año.
10 por ciento del precio de distribución recibe Garib.
80 mil unidades se han vendido en Chile.


