La destacada canoista chilena dará a luz a principios de marzo
Hoy peso siete u ocho kilos más de lo normal, pero estoy entrenando sin problemas, dijo la semifinalista en Paris 2024.
La canoista chilena María José Maillard (33) entró en la última etapa de su embarazo, porque el niño, al cual ya casi le tiene el nombre, nacerá a principios de marzo, en Chile. El miércoles pasado llegó desde Francia, donde se instalará a partir de mayo para desarrollar el nuevo ciclo olímpico, además que es el país natal de su pareja, el también canoista Maxime Beaumont.
«Desde mayo me voy a quedar en Europa, en mi preparación para el próximo ciclo olímpico. Y ahora estoy en el Centro Olímpico de Curauma, entrenando normal. La idea es quedarme acá hasta mayo, porque entré al octavo mes de embarazo y pronto nacerá el bebé. Quiero tener el apoyo de mi familia y de mis cercanos para poder volver lo más rápido posible a entrenar», dijo la semifinalista de los Juegos Olímpicos de Paris 2024.
¿Ha sido complicado entrenar embarazada?
«No, hasta el día de hoy ha sido normal. Gracias a Dios todo se me ha dado muy bien. Creo que me embaracé en el momento perfecto. Estoy muy tranquila. Y espero que, cuando ya no pueda remar, sí pueda seguir nadando, eso me ayudará muchísimo en la preparación».
¿Será niño o niña?
«Es niñito. Lo sé hace mucho tiempo, desde la semana 11 que sabemos que es un niño. Con Max queríamos, jurábamos que era niña, pero estamos contentos y felices. Soñamos con el bebé. A veces discutimos, en el buen sentido de la palabra, si será canoista o kayakista, pero al final será lo que él quiera ser, lo que lo haga feliz y nosotros, obviamente, lo vamos a apoyar en todo lo que podamos».
¿Cómo ha vivido el embarazo en general?
«El embarazo va súper bien. He tenido un embarazo muy bueno. Sólo que hoy peso siete u ocho kilos más de lo normal, pero estoy entrenando sin problemas. Entonces cuando ya no tenga esos siete u ocho kilos de más, obviamente, voy a andar muy bien. Este lunes entro al octavo mes de embarazo, así es que el bebé llega pronto. La idea es que cuando ya no pueda remar siga nadando lo que más pueda, para después trabajar con la Clínica Alemana y Alemana Sport con el fin de tener un parto natural. Ojalá se dé así para volver lo antes posible a entrenar».
¿Cómo le ha cambiado la vida?
«La verdad es que es algo muy diferente a mi vida normal, estoy creando una persona dentro de mi, lo que me tiene muy contenta. He disfrutado muchísimo el embarazo. Ha sido muy lindo el proceso y vivirlo con Max. Ha sido demasiado lindo verlo a él preparándose para ser papá. Internamente, el hecho de empezar a sentir las patadas y cómo se mueve la guagua ha sido también súper bonito para mí. Me está empezando a entrar la ansiedad de conocer a mi hijo. Me he tomado las cosas con calma. Ojalá salga todo bien y que sea sanito».
¿Se le nota mucho la guata y qué nombre le pondrá al niño?
«Tampoco se me nota mucho la guata. La verdad es que todavía no tengo la tremenda guata. Y en cuanto al nombre, estamos viendo. A Max no le gusta cómo se dice Tomás en Chile, el cómo lo pronuncian aquí en Chile. Y Theo aquí es igual que en Francia, entonces veo que será Theo más que Tomás. A principios de marzo nace. Yo creo que me va a cambiar mucho más la vida cuando nazca el bebé, porque claro, ya no voy a ser yo en mi cuerpo sola y alguien va a depender de mí por mucho tiempo. Hace mucho tiempo quería ser mamá, es una decisión que tomamos con Max. Me lo tomo como un desafío con mucha calma y felicidad».


