Como en sus mejores tiempos, derrotó con autoridad al croata Borna Coric
En poco más de dos horas y luego de un comienzo parejo, el chileno se quedó con su primer triunfo en un Grand Slam desde 2022.
Como en sus mejores tiempos, Christian Garin derrotó al croata Borna Coric en su debut en el cuadro principal del Abierto de Australia y avanzó a la segunda ronda por primera vez en un Grand Slam desde el US Open de 2022.
Además, se convirtió en el único chileno en competencia, luego de las derrotas de Nicolás Jarry y Alejandro Tabilo (ver página 17).
En dos horas y tres minutos, el chileno consolidó su victoria por 7/5, 6/1 y 6/2, con más aces que su rival (7/3), menos errores no forzados (18/34), más tiros ganadores (20/9) y menos dobles faltas (2/4) entre otros.
Su próximo rival será nada menos que el estadounidense Taylor Fritz, actual número cuatro del mundo, que viene de ganar la United Cup con el equipo norteamericano y de derrotar a su compatriota Jenson Booksby con un sólido 6/2, 6/0 y 6/3 en la primera ronda de Australia.
Tres veces se han enfrentado Garin y Fritz, las tres en arcilla. Los últimos dos enfrentamientos, en Madrid y Munich, fueron para el estadounidense. El chileno ganó en Houston, hace tres años.
Pero frente al croata, Garin casi no mostró falencias. En el primer set, ambos mantuvieron sus servicios hasta el undécimo juego, cuando el chileno quebró al fin el saque de Coric. En el segundo set, todo fue para Garin: le quebró de entrada y luego otros tres juegos para quedarse con la manga más fácil de todas. Y en el tercero, logró el quiebre en el tercer juego, el mismo en que el tenista europeo requirió asistencia médica.
ESPN incluso destacó algunos golpes del chileno, como un drop shot en en el séptimo juego del segundo set que dejó sin opción a Coric.
El es el cuarto triunfo al hilo de Garin en Australia, luego de disputar las tres series de clasificación. No ganaba cuatro partidos seguidos desde el ATP de Miami, en 2023, cuando ganó dos clasificaciones (la última, ante Tabilo) y avanzó dos rondas hasta que se encontró con Stefanos Tsitsipas, que entonces era tres del mundo.
«Era un partido muy difícil que Christian supo resolver muy bien. Primero, porque se aguantó toda la presión del primer set, saque a saque. Haber pasado la clasificación le dio esa pequeña ventaja de conocer muy bien la cancha, la pelota, el escenario. Y después, sorpresivamente le agarró un ataque de calor a Coric y bajó mucho el rendimiento, como que se desinfló y Christian estuvo muy bien porque se supo mantener arriba. Era un partido muy importante para él, ganar rondas en Gran Slam le va a permitir subir en el ranking y la confianza de ganar cuatro partidos seguidos», resumió, desde Australia, el coach Horacio de la Peña (elpulgadelapena en Instagram).


