Se incendió emblemático edificio de Odesa
Misil causó daños severos en una zona turística del puerto ucraniano: hay al menos cinco muertos.
Un misil balístico Iskander cargado con municiones racimo en su ojiva fue el que usó el ejército ruso en su ataque del martes contra el «castillo de Harry Potter», histórico edificio gótico del puerto de Odesa que resultó seriamente dañado por el fuego que surgió de la explosión.
La Fiscalía de Ucrania, según consignó la agencia EFE, supone que esta modalidad ofensiva pretendía conseguir el mayor número de bajas posible. Según la entidad, fueron cinco las personas muertas y hubo una treintena de heridas, entre ellas varias que a esa hora paseaban por el sector.
«Se recuperaron fragmentos de metal y restos de misiles en un radio de 1,5 kilómetros del lugar del ataque», afirmó Andriy Kostin, fiscal general de Ucrania.
Golpe sorpresivo
«La idea de este tipo de munición es golpear una zona amplia, que es lo que ocurrió ayer en Odesa, sólo que el golpe no iba dirigido a objetivos militares sino civiles», escribió en redes sociales Alexander Kovalenko, experto militar ucraniano que destacó que esta es la primera vez que Moscú usa munición de racimo contra la ciudad.
«Monstruos. Animales. Salvajes. Escoria. No sé qué más decir. La gente sale a caminar junto al mar y disparan y matan», dijo el alcalde de Odesa, Hennadii Trukhanov, en un vídeo publicado en Telegram.
Derecho privado
La edificación que se vio envuelta en llamas es la residencia del exdiputado Serhiy Kívalov, quien se encuentra entre los heridos. Allí funcionaba la Academia de Derecho de Odesa, un instituto privado ubicado a orillas del mar Negro en el distrito turístico de Arcadia.
Una estudiante de la academia, identificada como María, dijo a la agencia Reuters que el incendio se produjo cuando el proyectil fue interceptado. «Frente a mis ojos fue derribado un misil, esto estaba justo frente a mí. Las puertas se abrieron de golpe y el cristal tembló. Y entonces vi esto. Justo antes de que esto sucediera, queríamos bajar a caminar, pero gracias a Dios no estábamos allí cuando sucedió», declaró junto al edificio en llamas.
Entre las reacciones, se conoció también por Telegram la de Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, quien dio sus condolencias a los familiares de las víctimas: «Gracias a todos a los que de verdad les importa nuestro pueblo y nuestro Estado, gracias a todos los que ayudan a Ucrania. Gracias a todos los que luchan contra el mal ruso».
Trenes bajo fuego
En la jornada de este martes además se intensificaron los ataques rusos contra Kharkiv, segunda ciudad ucraniana, donde hubo una víctima fatal y nueve fueron heridas.
El fallecido era empleado de la compañía Ferrocarriles de Ucrania. «Se trata de un nuevo ataque dirigido por el enemigo contra la infraestructura ferroviaria civil», alertó la empresa en un comunicado.
El propósito de Rusia con estos blancos es afectar el transporte de suministros militares, que se desplazan por el tendido ferroviario, vital también para el comercio y el traslado de pasajeros civiles.
Defensa aérea
El ataque coincidió con la visita del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, a Ucrania, donde declaró que los miembros de la Alianza Atlántica no habían cumplido a tiempo lo que habían prometido a Ucrania, lo que permitió a Rusia aprovechar sus ventajas en el campo de batalla.
«Hoy hemos hablado mucho de rapidez en nuestras negociaciones con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. La entrega oportuna de armas a nuestros guerreros, las decisiones oportunas y eficaces en materia de defensa aérea para Ucrania es lo que necesitamos, ahora mismo, para proteger vidas», dijo Zelenski.


