Las ciervas se encontraban en sus recintos cuando fueron atacadas
Quedamos paralizados, con mucha impotencia, comenta el presidente del recinto ubicado en Ancud.
Pudini y Pullü son los nombres de dos hembras de pudú que fueron encontradas sin vida en sus hábitats, tras ser atacadas por perros, enlutando a los voluntarios y colaboradores del centro de conservación de la biodiversidad Chiloé Silvestre, ubicado en la reserva marina Pullinque, en Ancud.«Como todos los días, los voluntarios que viven y trabajan en la reserva hacen una ronda para alimentar a los animales. Yo iba en camino, cuando me llegó un mensaje que decía que habían encontrado a Pudini muerta. No lo podíamos creer, al minuto encontraron a Pullü, también fallecida. En eso, voy llegando a la puerta del refugio cuando veo a un perro, lo alcanzamos a filmar y salió corriendo», relata Javier Cabello, veterinario y presidente de Chiloé Silvestre.
Indica que la mañana de las muertes aparecieron rotas las mallas, de alambre y madera, que protegían a las pudúes. «Había huellas de perro dentro de los recintos donde encontramos las dos pudúes con mordeduras en el cuello. Quedamos paralizados, con mucha impotencia», expresa Cabello.
Carabineros y el SAG son parte de la investigación sobre lo sucedido.
Javier Cabello comenta que el ataque posiblemente provino de perros con hogar, asegurando que «en Chiloé, casi no hay perros asilvestrados». Agrega que «la mayoría de estos perros son de casa, que salen en algún momento a buscar animales. De hecho, esa mañana encontramos un coipo muerto con mordeduras en su cuello, probablemente fue el mismo animal. Se veía sano y no como uno que estuviera pasando hambre. Ni siquiera se comió los cadáveres, simplemente los mató, lo más probable es que era del sector», argumenta.
La bióloga Rocío Contreras-Abarca (@notanativa en Instagram) complementa que los perros que escapan de sus casas son una amenaza para otras especies y que según la «Ley Cholito», los dueños están obligados a mantenerlos dentro de su propiedad.
«Se podría multar a una persona cuyo perro vague en espacios públicos, pero es difícil de determinar a los dueños si no tienen chip de identificación. Las ordenanzas municipales y un aumento en la fiscalización podrían ayudar al problema con los perros, pero es importante que se cambie la legislación para que su identificación sea obligatoria, con esto se facilitaría su cumplimiento», argumenta la bióloga.
Perdieron a su estrella
La partida de Pudini y Pullü estremeció al centro Chiloé Silvestre, pues ambas eran parte de las actividades educativas, donde las ciervas compartían con niños y visitantes. Incluso, Pudini, llevaba siete años junto a ellos, luego de llegar a tan solo un mes de su nacimiento.
«Ella era la estrella, de hecho teníamos un letrero que pusieron los voluntarios que decía: si estás triste, piensa en Pudini. Crecimos juntos, llegó de Puerto Varas en 2017, el mismo año en que empezamos el centro de rehabilitación, porque a su madre también la mataron. La criamos desde pequeña con la esperanza de liberarla, pero se acostumbró al lugar y no pudimos hacerlo», recuerda Cabello.
En cambio, la llegada al centro chilote de Pullü era reciente y se encontraba en proceso de conocerse con su compañera para compartir hogar. «Estaba muy socializada con los seres humanos y llegó para hacerle compañía. Las dos estaban para interactuar y educar, para que la gente conozca su especie y de esta manera puedan tener la conciencia de protegerlos», agrega.


