José Ayala dice que Sylvia Escobar vive momentos muy difíciles
Padres de una de las niñas muertas la visitaron y le dieron fuerzas.
Un par de hojas de cuaderno eran contempladas con emoción por los padres de Valentina Rodríguez, Javiera Ríos y Javiera Echeverría. «Niñas, qué pena que murieron, que estén bien, las quiero mucho», decía uno de los mensajes, que también tenía el dibujo de un corazón con lágrimas. Así eran las tarjetas dejadas por las compañeras del colegio Santa Teresita del Niño Jesús, quienes velaban a las alumnas del quinto básico en el gimnasio del colegio.En medio de ese dolor, aún más sobrecogedor era saber que minutos antes los padres de Valentina habían tenido el valor de reunirse con Sylvia Escobar, la tía que manejaba el furgón que llevaba a las niñas el día del fatal choque con una micro.
José Ayala, transportista y amigo de Sylvia, cuenta que la tía vive difíciles momentos. «Está muerta en vida. Ella sabía que una niña había muerto, entonces imagínese lo que fue enterarse que son tres cuando la formalizaron en el tribunal. Ella dice por qué yo, yo lo único que quiero es matarme «.
Ayala narra que él llevó a los padres de Valentina al departamento de la tía Sylvia y que el encuentro fue emotivo. «Los padres no le guardan resentimiento. La tía les decía que no tenía cara para mirarlos, ellos le dieron fuerza, mucha comprensión, eso le va hacer bien», dice Ayala. «Culpables no hay», explicó después Fermín Rodríguez, el padre de Valentina.
Juan Echeverría, quien perdió a Javiera, también es de la idea de no buscar culpables. «Fue un accidente, no creo que ella haya querido algo así», dice el hombre, mientras decenas de personas llegan a abrazarlo. Hoy se realizará el funeral de las niñas.


