Eric Jacobs analiza lo que descubrió tras estudiar por 9 años a 100 mil personas
Diez años menos viven los que superan el metro de ponchera.
«Todos deberían prestar atención al tamaño de la cintura», lanza desde Atlanta el profesor Eric Jacobs, de la Sociedad Americana del Cáncer, quien durante nueve años estudió a cien mil personas de más de 50 años y descubrió que las que acumulan grasa en la cintura le quitan 10 años años a su vida. Su estudio fue publicado en los Archivos de Medicina Interna de Estados Unidos y una de sus grandes conclusiones, explica a LUN, está en hombres que sobrepasan los 100 centímetros de cintura y en las mujeres sobre 90.
«Nuestros resultados sugieren que, con independencia del peso, evitar incrementos en la cintura puede reducir el riesgo de muerte prematura», insiste Jacobs y ratifica que en América Latina el problema es grande y que «Chile tiene uno de los más altos índices» de obesidad. Cuando la grasa supera por un tiempo prolongado el centimetraje detectado en las panzas, cuenta el doctor, quiere decir que los órganos también pueden estar envueltos en grasa, lo que entorpece su buen funcionamiento.
La nutrióloga Alejandra Elizondo refrenda los resultados de Jacobs y dice que «en Chile, el grupo de riesgo (cinturas anchas) está en torno a los 35 años, debido a la mala alimentación y poco ejercicio. Entonces, hombres, si miden su cintura y es superior a 102 centímetros, considérense como personas de alto riesgo».
La nutricionista Dawn Cooper también toma medidas. «El hombre en general acumula grasa en la cintura y por eso el alto riesgo cardiovascular», dice, y explica que cuando mide al paciente con la huincha naranja y rojo le pregunta «¿en qué color está? Rojo. ¿Y qué crees que significa? Peligro».
Alfonso Valenzuela, investigador del INTA, también es amigo de controlar con huincha: «La cintura de los chilenos está muy mal, porque tiene grasa visible. Los hombres tenemos obesidad manzana, que es la que se acumula en nuestros órganos internos y en la periferia de afuera de nuestra piel. Aquí se come en exceso, muchas calorías y el deporte que practica el chileno es la pichanga del fin de semana y después viene el gran asado».
Rollitos queridos
Arnaldo Espinoza (57) cuenta que siempre tuvo un buen peso. Era «adicto a las grasas y fiel a la cerveza, hasta que un infarto me cambió la vida. Luego de varios exámenes, se descubrió que mi querida ponchera me había pasado la cuenta. Ahora como verduras, carnes blancas y la cerveza la dejé por jugos naturales».
Erick Manosalva (19), Lelo para los que lo seguían en «Yingo», pesa 78 kilos y mide un metro 76. Asume que está excedido, pero no le compra a Jacobs, pues cree que «la longevidad depende de la vida sana. No porque tienes tu rollito vas a vivir menos».
Dino Gordillo, otro que se enorgullece de su cintura, cuenta que «mi abuelo murió de 117 años y tenía una guata de 2 metros. Entonces, no me cuadra esa investigación. Eso es una estupidez, cada vez que se publica algo afuera, acá todos lo creen».
Recuadro :
Los candidatos a tener un patatús
Copete y carne revientan la guata
Para que la guata y la cintura no crezcan como la de Ronaldinho, Rafael Gutiérrez, médico especialista en deportes, recomienda vida sana. «Y eso significa un buen chequeo médico, actividad física y comida saludable, pero con cordura». Aclara que en los deportistas, «el contorno de cintura se mide por un tema protocolar, pero no encontramos el problema que aparece en la población normal. Es difícil hallar una cintura elevada, aunque sí aparece en los escolares».
Explica que «si la persona no se cuida, a la larga, tendrá hipertensión, síndrome metabólico y se puede morir. El problema que veo en Chile es el alto consumo de proteínas, demasiada carne y bebidas alcohólicas a edad temprana».
También tienen grasita
¿Qué son las mujeres pera?
Se calcula que más del 70% de las mujeres maduras tienen cinturas más grandes de lo recomendado. Eso sí, en Estados Unidos en promedio las cinturas se han agrandado 2,5 centímetros por década. En Chile, Dawn Cooper dice que las mujeres denominadas «manzanitas» o «peras» también están acumulando grasa y terminan con «cinturas chicas y con grasa».


