El serbio avanzó a semifinales del AUS Open, al vencer al español por 4/6, 6/4, 6/3 y 6/4
A Nole tienes que matarlo para ganarle un punto así, dice Ariel Román del sitio Séptimo Game. El match duró tres horas y 37 minutos.
El cruce entre Carlos Alcaraz (3° del ránking ATP) y Novak Djokovic (7°) en los cuartos de final del Abierto de Australia paralizó a los amantes del tenis. El serbio, de 37 años, tuvo que exigirse al máximo para opacar el portento físico del español de 21 años y acabó llevándose el partido por 4/6, 6/4, 6/3 y 6/4 en el Rod Laver Arena de Melbourne.
El momento más épico del duelo se vivió en el cuarto set, cuando los tenistas ya llevaban tres horas y 15 minutos intercambiando golpes sobre la pista. Alcaraz iba 2-4 abajo y con un break en contra pero estiró el punto hasta dejar lona al serbio. En total fueron 33 golpes, que dejaron a los dos atletas rendidos sobre el piso una vez que Djokovic erró una derecha.
«Fue un rifirrafe de 33 golpes que subrayó la calidad e intensidad del partido que acabó ganando Djokovic», describió el diario español «Mundo Deportivo» en su crónica.
Ariel Román, editor general del sitio especializado «Séptimo Game», comparte la visión. «Ninguno estuvo a un nivel brillante, pero ese punto es una muestra de lo tremendo que puede llegar a ser un enfrentamiento entre los dos. A pesar de que Nole ya está cerca de los 38 años y esté con algunas molestias físicas, tienes que matarlo para ganarle un punto así. Porque te asfixia, va a buscar el momento de contragolpear. Alcaraz está en su plenitud física y mental y tuvo que poner toda la carne a la parrilla para ganar ese punto», dice el analista.
«Si bien Nole no llegó bien al Abierto de Australia, este triunfo significa mucho para él. No era ni es el gran favorito para ganar el torneo y al frente tenía un rival que en los Grand Slam le estaba complicando mucho la vida. Pese al portento físico de Alcaraz, Djokovic fue capaz de contrarrestar eso presionando y buscando una espacio para dar el golpe de gracia», agrega Román.
Hans Podlipnik, ex seleccionado nacional de Copa Davis, explica cómo vive un tenista este tipo de puntos tan largos y tan desgastantes. «Esos puntos pasan muchas veces en el partido y determinan un antes y un después para el que los gana. El golpe anímico es muy fuerte porque te sientes capaz de ganar el partido y tu oponente seguramente se va a sentir más derrotado después de perder tal punto. Los grandes jugadores como Djokovic o Alcaraz son capaces de recuperarse anímicamente muy rápido y seguir luchando, lo que los hace excelentes competidores», dice el ex tenista.
Djokovic ahora enfrentará al alemán Alexander Zverev (2°) en la semifinal del torneo, este jueves en un horario por definir.


