Se casó ayer en la casa que compró con su marido, Rodrigo Pardow, en La Reina
Después de seis años de relación pareciera que nada impresiona, pero ayer cuando Mariana Loyola bajó por la escalera caracol de su casa con un vestido de esos de ensueño, el novio, Rodrigo Pardow, no lo podía creer. Así que como si fuera el primer día de pololeo la pareja se casó en medio de amigos y familiares.
Mientras los timbales de ceviche y los platos con mariscos esperaban a los invitados en el antejardín de la casa que la pareja se compró hace poco, el novio, que se veía igualito al actor Viggo Mortensen, se paseaba nervioso. Mariana figuraba adentro dando los últimos detalles al vestido que ella misma diseñó y que fue confeccionado con telas españolas.
Todo ahí, en el epicentro familiar en La Reina que han formado con Olivia, la hija de la actriz y Micaela, la hija de él. «Aquí forjamos nuestra familia. Aquí nació el amor, esta es la casa que le queremos mostrar a nuestros nietos», contó Mariana. Eso sí, reconoció que «ha sido el triple de trabajo, pero salió todo bien».
Un detalle de la escena: mientras ella hablaba, Pardow la miraba dulce y le secreteaba al oído «te ves hermosa, mi amor» y le plantaba un beso como si las cámaras no estuvieran ahí.
Pero tanto amor fue matizado con muchas risas. Incluso en la ceremonia civil, que se hizo en el patio trasero de la casona, Mariana se encargó de echar tallas. A la jueza le lanzó: «Esta sí que es jueza» y pidió triple aplauso para la profesional.
A la hora de firmar el acta, la pareja se salió del protocolo e hizo estampar sus nombres a sus hijas también y les regalaron unas medallas, haciéndolas partícipes de la unión.
Pese a que eran 200 invitados, Mariana y Rodrigo hicieron sentir a cada uno como un residente más de su casa. Incluso para la comida ella se encargó de elegir sólo productos orgánicos para cuidarles la salud.
La fiesta comenzó con la proyección de un video con fotos de la pareja. Para mala suerte un apagón de casi diez minutos interrumpió el emotivo momento, pero ellos no se aproblemaron. Gracias a la música en vivo de grupos súper sandungueros como Pata ‘e cumbia y Silvestre iniciaron el bailoteo.


