Parte el lunes a cubrir el conflicto
Rafael Cavada, periodista de Mega, y su camarógrafo, Rodrigo Mendoza, aterrizaron el viernes en París con una misión específica: someterse a chequeos médicos para comprobar que, luego de su intenso reporteo en Japón cubriendo el desastre del terremoto y tsunami, sus cuerpos no hayan quedado con alguna secuela producto de la radiación a la que pudieron haberse expuesto cuando pasaron por Fukushima.
Pero el doctor deberá esperar hasta nuevo aviso. «Acá no hay ningún lugar abierto el sábado y domingo, así que tenemos que esperar hasta el lunes, pero el lunes haremos los trámites para ir a Libia. A no ser que no me dejen entrar porque apago la luz y brillo, jajajá», bromea Cavada, al teléfono desde París.
El nuevo desafío periodístico lo pilla cansado, pero igual prendido para trabajar. «Estoy al tanto de todo lo que ha pasado hoy (ayer), he estado en eso todo el día», dice.
-¿Cuál es tu pronóstico para este conflicto?
-Creo que si Gaddafi se rinde, estaría en serios problemas porque puede, y debería, ser acusado de crímenes contra la humanidad. Está contra la espada y la pared, y la comunidad internacional va a reaccionar en contra de él con un poderío militar bastante mayor del que Libia dispone.
-¿Crees que es oportuna la intervención militar?
-Es tardía. Los bombardeos de Gaddafi contra los civiles empezaron hace rato. Déjame ser latero, lo que ocurre es que las instituciones internacionales funcionan a un ritmo de la Guerra Fría, no como debieran funcionar en un mundo globalizado. Todas esas marchas en los países árabes que partieron a través de Facebook, Twitter, fueron demasiado rápidas para la diplomacia internacional.
-Nuevamente te vas a meter en las patas de los caballos.
-Estas son las mejores coberturas. Ahí es donde hay que estar ahora. Para mí, sin separar el plano periodístico del personal, estar en estos eventos es fabuloso.
-¿Cómo controlas la adrenalina?
-Café, café, café. Eso me controla. Pero en estas situaciones extraño mi mate que tomo en Santiago.


