Lauren Tininenko conoció al ingeniero comercial Nicolás Johanssen en Shanghái, China
Desde el sábado, lucha por convertirse en la primera mujer que corre de manera consecutiva onceironman, una prueba de 3.800 metros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y 42 km de trote.
Lauren Tininenko (31) escogió Chile para romper una marca mundial. Desde el sábado, lucha por convertirse en la primera mujer que corre de manera consecutiva once ironman, una prueba de 3.800 metros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y 42 km de trote. Consumirá 88 mil calorías en al menos 11 días de competencia, lo que un humano sedentario gastaría en casi un mes y medio de vida. «Me dicen que soy loca», asegura la norteamericana.
Todo queda registrado en Strava, la red social implementada para atletas, que permite hacer seguimientos mediante GPS, y hoy es empleada por deportistas de todo el mundo para inscribir y compartir sus marcas y experiencias.
¿Pero qué hace en Chile esta ex nadadora universitaria nacida en Arkansas, Estados Unidos? La historia comenzó en 2020, cuando conoció en Shanghái a Nicolás Johanssen, ingeniero comercial que la sedujo con los hermosos paisajes nacionales. Se enamoraron y vinieron a correr un ironman en cada región del país, dos por semana, en el desafío Chileman16.
Por eso, su novio la acompaña en esta nueva aventura, que desarrolla en múltiples rutas del sector de Chicureo. El origen de la relación fue muy especial. «Los dos vivíamos en Shanghái, pero teníamos pegas distintas. Un amigo en común me preguntó si quería ir a un cumpleaños en un restaurante alemán. No estaba invitado, ni conocía directamente a la cumpleañera. Le dije que no, que nos juntemos en un bar latino que estaba a dos cuadras», recuerda Nico (33).
«Iba camino para allá y me mandó un par de videos, con la gente bailando sobre las mesas. Y dije, esta no me la pierdo. Como buen chileno, llegué colado y terminé bailando La Macarena sobre la mesa con la cumpleañera, que era Lauren. Ahí partió todo», asegura.
El deporte fue uniendo a la pareja. Él le mostraba videos de Chile y en dos meses la convenció de venir, pero antes se tuvo que comprometer a correr su primer full ironman. Ella seguía viendo los mapas y un día lo despertó de las ganas que tenía de nadar juntos los 110 kilómetros entre Chiloé y Chaitén. Él sonrió.
«Me vine a Chile por amor. Mis papás estaban felices, porque queda más cerca que China». La verdad es que Brent y Mary, los padres, primero pidieron referencias. Y tenían un amigo chileno, cuyo yerno había sido compañero de Nicolás en la Universidad de Chile: «Él les dijo este compadre vale la pena», recuerda el novio.
Lauren y Nico replicaron un modelo que conocieron en Shanghái, llamado Fitfam, con entrenamientos colectivos gratuitos en parques de Santiago. Y además preparan a grupos de aspirantes. «La mitad de ellos nunca ha hecho un triatlón. Me dicen no tengo bici de ruta. Da lo mismo, lleva tu bici normal. Es que no sé nadar. ¡Aquí aprendamos! Lo importante es que te atrevas a dar ese paso inicial. Vamos a bajas revoluciones en largas distancias. Y eso te posibilita ir en grupo, ir conversando y compartiendo con otra gente», explica el ingeniero.
Tininenko ya ha conocido bastante. «Tengo muchos lugares favoritos. Me encanta la Patagonia y, para nadar, las regiones de Los Ríos y Los Lagos. Cruzamos nadando el lago Llanquihue, lo que se convirtió en el recorrido a nado más largo realizado en Chile. Para la bicicleta, recomiendo el Parque Torres del Paine. Y para correr, todo el borde costero».
En el afán de descubrir y desafiarse, completaron un doble ironman en 33 horas hace algunos meses. «Fue una prueba brutal que hicimos a nuestro ritmo, con un buen plan nutricional, disfrutando las vistas que son de otro nivel. O sea, llegamos de noche al lago Llanquihue y verlo de noche, con la luna iluminada y el Volcán Osorno, son cosas que te ayudan a seguir», valora Johanssen.
¿Algo más? Seguro. Lauren se declara «fan número 1 del mote con huesillos. Para la bici es lo mejor. Quiero hacer un estudio de qué tan bueno es para hacer deportes endurance, porque creo que es lo mejor. Lo descubrí corriendo en el Cerro San Cristóbal», asegura.
Ahora, cada vez llega una visita, la invita a degustar esta popular preparación. «Me gustan también las empanadas, el pastel de choclo. Como de todo».
Para seguir de cerca el desafío de Lauren y su meta de los once ironman, puedes consultar directamente a la cuenta de Instagram Chileman16. «Ahí vamos a ir subiendo toda la información y también invitamos a la gente que se quiera unir», completa el ingeniero.


