Adriana Eyzaguirre pagó 100.000 euros por la vivienda y gastó 20.000 en refaccionarla
Se radicó en la isla de Ítaca, una zona popular entre quienes navegan en yate, y ya compró otra casa para hacer el mismo negocio.
Adriana Eyzaguirre (57) lleva largos años viviendo en el extranjero: residió 30 años en Londres y durante el último quinquenio se estableció en la isla de Ítaca, en Grecia. En Inglaterra se dedicó al flipping inmobiliario, que es el negocio de comprar propiedades, remodelar y luego venderlas. Aunque en su caso no las vendía, sino que las ponía en arriendo por Airbnb para recuperar la plata invertida en la refacción.
Como le fue tan bien, replicó la fórmula en Grecia, donde las propiedades son más baratas, sobre todo en la ciudad en que reside.
‘La primera vez que vine a Grecia, el año 92, me enamoré. Como hacía esto de comprar y remodelar en Londres y había acumulado ahorros, empecé a ver qué alternativas ofrecía la isla', cuenta.
También lo hizo para diversificar sus inversiones. Las tres propiedades que tiene en Inglaterra aún las conserva.
‘Los impuestos allá son horrorosos, por eso pensé que valía la pena diversificarse. No quería tener todos los huevos en un solo canasto', señala.
A la fecha ha adquirido cuatro bienes raíces en Ítaca, la isla que gobernaba Ulises en ‘La odisea'. Compró la casa en la que actualmente vive; otra de 1940 que refaccionó y luego vendió; un sitio donde quiere empezar a construir, y ahora último una casa que estaba abandonada y es el proyecto de remodelación en el que hoy trabaja. Todas las propiedades las adquirió por un valor de 100.000 euros (unos $103.490.000)
¿Cómo le fue con la que ya vendió?
‘Gasté unos 20.000 euros remodelándola y la puse en Airbnb por dos años para recuperar lo que gasté en la refacción. En un año obtuve como 12.000 euros ($12.418.800) arrendándola. Los arriendos varían según el mes. Si es temporada media, se cobra entre 140 y 150 euros la noche. Si es alta, entre 180 y 200 euros. Con paciencia uno puede ganar bien. Luego de ese periodo, la vendí por el doble de su valor original'.
¿Cómo estaba la vivienda?
‘Era una casa antigua de piedra. Como estaba bastante deteriorada, se le hicieron de nuevo todas las instalaciones de agua y electricidad, pisos, cocina, ventanas, puertas, baño y espacios exteriores'.
¿La adquirió con crédito hipotecario?
‘No, con ahorros que traía desde Londres. Después de la crisis del 2008 los préstamos hipotecarios en Grecia son súper caros y difíciles de conseguir. Todas las compras inmobiliarias son en efectivo'.
¿Son viviendas muy antiguas?
‘Hay de todo. Las casas nuevas son muy similares a las propiedades antiguas. Las viviendas antiguas son elaboradas con muy buenos materiales. Por ejemplo, hay casas de piedra que tienen paredes de 60 centímetros de ancho. No es que sean casas viejas de mala calidad. Uno las puede comprar y dejarlas preciosas. Pero no hay una diferencia visual entre una y otra. Además, en Ítaca hay reglamentos muy duros respecto a cómo deben ser las casas'.
¿Por?
‘Por ejemplo, hay ciertas normas que indican que una propiedad debe tener una cantidad de ventanas y con un determinado tamaño. Lo que se puede construir está súper regulado y ordenado. Y así en muchas islas. No es como La Dehesa que cada persona construye a su pinta: acá eso no ocurre'.
¿Cómo se mueve el mercado entre las islas griegas?
‘Los mercados son súper diferentes. Viene mucha gente de Europa a comprar propiedades por el potencial turístico. En Ítaca no se mueve tan bien como en otras islas que tienen sus propios aeropuertos. Por ejemplo, en Mykonos un arriendo diario sale 500 euros la noche. Mientras que en Ítaca se puede conseguir por 100 euros. Es más chiquita y es más o menos cara. Ítaca está en el mar Jónico, en un área muy popular entre la gente que le gusta andar en yate'.
¿Le gustó este cambio de vida?
‘De todas maneras. Es impactante cómo el clima afecta a la calidad de vida. Venirme de un clima frío -como el que tiene Inglaterra- a un lugar en donde uno puede hacer su vida afuera la mayor parte del año es súper rico. En verano es muy entretenido: están los restaurantes, bares, discotecas llenos'.
Buen negocio
Armin Rodríguez, gerente de arquitectura de Captiva Arquitectura, especialistas en remodelaciones, dice que el flipping inmobiliario es una estrategia de inversión bastante rentable.
‘Uno remodela y luego la venta es mucho más expedita, y, obviamente, mucho más cara. Este tipo de vivienda intervenida está orientado a un perfil de público específico', señala.
¿Por ejemplo?
‘Hay un tipo de perfil que ya no quiere vivir en un departamento. Entre comprar un departamento y adquirir una casa en un barrio cercano y céntrico, tipo Ñuñoa, es preferible comprar una casa remodelada. No es que uno compre una casa antigua: uno adquiere una vivienda casi como nueva'.
¿Y las ganancias de comprar, remodelar y vender?
‘No siempre es el doble, pero se recupera la inversión'.


