Ex salvavidas de Tomé ganó tres medallas en Mundial de Aguas Gélidas
Carmen Ortega logró tres podios como miembro del Chilean Ice Team en torneo que se disputó en Italia.
Nieta, hija y hermana de reconocidos futbolistas de la Región del Biobío, la nadadora Carmen Ortega se lució el último fin de semana como integrante del Chilean Ice Team en el Mundial de Aguas Gélidas de Molveno, Italia. Ortega consiguió tres podios en la categoría de 50-54 años: dos medallas de plata y una de bronce en las pruebas de 50 metros mariposa, espalda y libre. Su compatriota Bárbara Hernández, conocida como la Sirena de Hielo, también ganó preseas en la competencia: dos de oro, una de plata y una de bronce.
A sus 50 años, la historia reciente de Carmen Ortega está marcada por un accidente en enero de 2014, mientras se desempeñaba como salvavidas en la playa Bellavista de Tomé. ‘Yo llegué a esta disciplina por casualidad. Un día, un botero perdió el control e iba directo hacia unas niñas que estaban en la orilla. Yo corrí para sacarlas de ahí y alcancé a tomar la soga del bote, pero una ola lo atrajo hacia a mí y se dio vuelta sobre mi pierna derecha, lo cual me quitó mucha masa muscular', relata Ortega sobre aquel evento que cambió el giro de su vida.
Con un mal pronóstico médico, ella no aceptó un no por respuesta. A los ocho meses de la lesión, volvió a caminar y cuatro años más tarde, con el apoyo de sus propios hijos, empezaría a practicar formalmente la natación, tanto en piscina como aguas abiertas, y en 2018 llegó a participar en su primer campeonato nacional de la disciplina.
Su relación con el agua viene de antes: a los 33 años, tras obtener la licencia de salvavidas que otorga la Armada de Chile, Ortega comenzó a abrirse paso en un mundo en el que suelen desempeñarse los hombres. Luego de una separación matrimonial, con dos hijos aún pequeños y sin estudios superiores, se vio enfrentada a la adversidad y asumió que el trabajo de salvavidas podría ayudarla a reconducir la suya. ‘Tenía dos hijos chicos y estaba sola. Pensé en algo que me permitiera trabajar y estar cerca de ellos y ser salvavidas era una excelente opción. Las lucas eran buenas y yo llevaba años nadando en el mar, así que me inscribí y obtuve mi licencia', agrega.
Fueron casi trece años en los que Carmen Ortega dedicó cada uno de sus veranos a rescatar bañistas en las playas de la zona, de lo cual se siente absolutamente orgullosa: ‘Cuando tú salvas una vida, te cambia el switch totalmente. A mí me marcó y me hace valorar más lo que tengo; en mi caso, a mis hijos y mi trabajo'.
El camino no fue fácil. Sus compañeros al principio dudaron de su capacidad. ‘Cuando llegué la primera vez a la playa me dijeron bien claro: la flaca no va a sacar a nadie. Claro, si era la única mujer que se veía en la playa, aparte súper delgada, alta y pidiendo usar traje de baño y no short. Pensaron: ella es pinturita', recuerda.
Carmen Ortega es hermana de Carlos Ortega, ex arquero de Universidad de Concepción, entre otros equipos. Su padre, del mismo nombre que su hermano, también jugó al fútbol pero no siguió una carrera. Y su abuelo materno, José Ferrada, jugó a fines de los años cuarenta. Ella ahora se encuentra de regreso en Chile, con miras a los próximos desafíos que van desde piscina tradicional a aguas abiertas, incluyendo los mundiales de Finlandia y Francia.


